|
Según explican, presenta una gran grieta vertical que obligó a desalojarla hace siete años
El Ayuntamiento de Alcalá ha iniciado un proyecto de reparación de las fachadas y cubiertas del edificio municipal de la calle Daoiz y Velarde, 28, con una inversión de 600.000 euros financiados a través del Plan de Inversión Regional de la Comunidad de Madrid, para consolidar estructuralmente el inmueble que presenta una grieta vertical y problemas de humedades que llevaron a su desalojo hace años. El edificio, construido en los años 30 por el arquitecto Sergio Real como vivienda vinculada a la Fábrica de Harinas "La Esperanza", cuenta con tres plantas y un refugio antiaéreo subterráneo.
El concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, ha destacado que las obras buscan la conservación de este importante bien patrimonial, que se encuentra en un entorno de protección de Bien de Interés Cultural al compartir parcela con la Nave de Molinos de la antigua Fábrica de Harinas, declarada BIC en la categoría de Interés Industrial. Las obras se prolongarán durante seis meses.
El edificio cuenta con elementos constructivos destacados como una variada colección de pavimentos hidráulicos y magníficas vidrieras firmadas por el artista Maumejean. La intervención representa un paso crucial hacia la preservación del patrimonio histórico de Alcalá, buscando restaurar el inmueble y revitalizar su importancia cultural y social en la comunidad.
El edificio municipal de la calle Daoíz y Velarde, 28, fue construido en los años 30 como vivienda vinculada a la Fábrica de Harinas "La Esperanza" y albergó durante décadas a diversas asociaciones de la ciudad hasta que en 2019 una grieta estructural obligó a su desalojo. Desde entonces, el inmueble ha permanecido cerrado y en progresivo deterioro, mientras las entidades que lo ocupaban iniciaban un periplo de realojos que les ha llevado del recién inaugurado Centro Sociocultural Zulema al Centro Social de El Ensanche y, finalmente, al Centro Sociocultural Gilitos. Siete años después de aquel desalojo, el Ayuntamiento ha iniciado la rehabilitación del edificio con una inversión de 600.000 euros del Plan de Inversión Regional, pero el silencio del Gobierno municipal sobre el uso futuro del inmueble y la ausencia de un plan de retorno para las asociaciones han convertido esta obra en una nueva muestra de la fragilidad del tejido asociativo alcalaíno, sujeto a las prioridades políticas y urbanísticas de cada momento.
El edificio municipal de la calle Daoíz y Velarde, 28, fue construido en los años 30 como vivienda vinculada a la Fábrica de Harinas "La Esperanza" y albergó durante décadas a diversas asociaciones de la ciudad hasta que en 2019 una grieta estructural obligó a su desalojo. Desde entonces, el inmueble ha permanecido cerrado y en progresivo deterioro, mientras las entidades que lo ocupaban iniciaban un periplo de realojos que les ha llevado del recién inaugurado Centro Sociocultural Zulema al Centro Social de El Ensanche, a la espera del regreso a Zulema. Siete años después de aquel desalojo, el Ayuntamiento ha iniciado la rehabilitación del edificio con una inversión de 600.000 euros del Plan de Inversión Regional, pero el silencio del Gobierno municipal sobre el uso futuro del inmueble y la ausencia de un plan de retorno para las asociaciones han convertido esta obra en una nueva muestra de la fragilidad del tejido asociativo alcalaíno, sujeto a las prioridades políticas y urbanísticas de cada momento. |