x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

26
Abr
2026
Detectan presencia de nitritos en el agua de un barrio de Velilla PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Velilla de San Antonio
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Foto cedida por VanguardiaEl Ayuntamiento y el Canal dicen que están dentro de los parámetros, pero Vanguardia y los vecinos no se fían

Velilla de San Antonio, un municipio del Corredor del Henares de unos 12.000 habitantes, se ha convertido en los últimos días en el escenario de una creciente polémica por la calidad del agua del grifo. El motivo: el pasado 20 de abril, vecinos del Sector XXIII realizaron análisis privados que, según denunció el grupo político Vanguardia, arrojaron niveles de nitritos de 0,5 miligramos por litro, una cifra que supera el valor paramétrico de 0,1 mg/l establecido en la normativa para el agua de consumo humano (Real Decreto 3/2023) , y que recomendó no consumir agua del grifo hasta que las administraciones garantizaran la salubridad del suministro, lo que ha sembrado la alarma entre la población.

La presencia de nitritos en el agua potable es un indicador de posible contaminación microbiológica o de problemas en el tratamiento del agua. Cuando el nivel de nitritos supera los límites legales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de riesgos graves, especialmente para bebés menores de seis meses y mujeres embarazadas, ya que pueden interferir en la capacidad de la sangre para transportar oxígeno (metahemoglobinemia), lo que se conoce coloquialmente como “síndrome del bebé azul” .

El Canal de Isabel II, la empresa pública de la Comunidad de Madrid que gestiona el ciclo integral del agua, actuó inmediatamente. Abrió una incidencia de calidad y tomó muestras el 8 de abril en su estación oficial de muestreo, ubicada en el municipio. Los resultados, obtenidos el 13 de abril, confirmaron que "todos los parámetros analizados —organolépticos, microbiológicos y fisicoquímicos, incluidos los nitritos— se encuentran por debajo de los valores de referencia establecidos". Su conclusión, avalada por el Ayuntamiento, es que "el agua suministrada a nuestro municipio no ha tenido ninguna incidencia de calidad que impida su uso normal, siendo apta para el consumo humano".

El problema de la discordancia entre los análisis vecinales (0,5 mg/l) y los oficiales (por debajo de 0,1 mg/l) es que el Canal de Isabel II señala que no puede verificar la fiabilidad de la muestra privada, ya que desconoce "el punto exacto en el que el vecino tomó la muestra", el método analítico empleado y el valor concreto de nitritos detectado. Sin embargo, Vanguardia destaca que la incidencia fue reabierta después de que los vecinos comprobaran que los niveles de nitritos no descendían en varias comunidades del barrio, lo que sugiere que el problema podría ser localizado en la red de distribución interna de esa zona.

Mientras las administraciones se respaldan en los análisis oficiales, los vecinos afectados, desconfiados por las discrepancias, siguen sin utilizar el agua del grifo para beber o cocinar, una medida preventiva que se ha extendido a otras áreas del municipio. El Ayuntamiento, en su comunicado, no ha detallado si se han tomado muestras específicas en las viviendas del Sector XXIII ni si se va a realizar un seguimiento más exhaustivo para esclarecer las dudas de los residentes. Vanguardia, por su parte, ha exigido una investigación rigurosa y transparencia total. La calidad del agua es un derecho fundamental, y la confianza de los ciudadanos, un bien público que se tambalea. Mientras tanto, muchos vecinos optan por el agua embotellada y la polémica continúa.

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar