Encontraron al menos tres focos en distintas zonas de la nave
El 20 de agosto de 2022, se declaró un incendio en una nave okupada en Torrejón de Ardoz, Madrid, que resultó en la muerte de dos personas: Esther y un amigo. La investigación inicial sugiere que el fuego podría haber sido provocado, dado su carácter virulento y la presencia de múltiples focos en distintas plantas del inmueble. El juicio por este caso se reanudó el 24 de febrero de 2026 en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se escucharon las declaraciones de los bomberos y agentes de la Policía Científica que participaron en la extinción del incendio y la investigación posterior.
El jefe del operativo de bomberos explicó que, al llegar al lugar, el incendio llevaba aproximadamente media hora activo y presentaba una virulencia inusual. La carga de fuego era tan intensa que dificultaba la extinción, sugiriendo que no podría ser atribuida únicamente a la gran cantidad de ropa en el interior. Aunque no se encontraron sustancias acelerantes, la magnitud del fuego llevó a los bomberos a considerar la posibilidad de que se hubieran utilizado líquidos inflamables.
Un segundo bombero corroboró la existencia de al menos tres focos de fuego en diferentes plantas, lo que refuerza la hipótesis de un origen intencionado. Este testimonio es crucial, ya que la existencia de múltiples focos sugiere que el incendio no se inició de manera accidental.
Un agente de la Policía Científica también testificó sobre la identificación de las víctimas, quienes fueron encontradas en la planta superior. Esther estaba agazapada bajo una mesa, lo que indica que intentó refugiarse del fuego. El agente destacó que no había signos de violencia en los cuerpos, lo que sugiere que las víctimas estaban dormidas y fueron sorprendidas por el incendio.
Durante el juicio, la madre de Esther relató los presuntos malos tratos que su hija había sufrido a manos de su pareja, quien es uno de los acusados. Se mencionaron amenazas de muerte y un comportamiento posesivo y machista por parte del acusado. Esto es relevante, ya que el caso ha sido calificado como un crimen machista, lo que implica agravantes en la acusación.
Los tres acusados enfrentan cargos por dos delitos de asesinato y un delito de incendio, con penas solicitadas de 60 y 55 años de cárcel. En el caso del principal acusado, se le aplican agravantes por parentesco y discriminación por razón de género. La Comunidad de Madrid se ha personado como acusación popular, pidiendo una condena de prisión permanente revisable.
La Fiscalía sostiene que los acusados actuaron de manera concertada para provocar el incendio, con la intención de acabar con la vida de las víctimas. Se argumenta que el principal acusado, que había convivido con Esther durante al menos dos años, había mostrado comportamientos violentos y amenazas tras enterarse de que ella había comenzado una nueva relación.
El incendio causó daños significativos en la nave, valorados en 18.200 euros, y afectó a vehículos cercanos. Aunque algunos propietarios de vehículos dañados no han reclamado, los daños materiales han sido objeto de compensación por parte de las aseguradoras.
El principal acusado permanece en prisión provisional desde septiembre de 2022, y esta medida fue prorrogada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Torrejón de Ardoz en 2024. Además, el Ministerio Público reclama indemnizaciones por daños morales a los familiares de las víctimas, así como compensaciones económicas por los daños materiales en la nave industrial. |