Los vecinos creen que supondrá un riesgo para el medio ambiente
Vecinos de Belmonte de Tajo y Villarejo de Salvanés han anunciado movilizaciones contra la planta de biogás que promueve la empresa AGR Biogás en esta parte del sureste de la Comunidad de Madrid. Al rechazo vecinal se ha sumado el institucional del Ayuntamiento de Belmonte de Tajo, según señala la plataforma que se opone a esta industria gasista.
La planta proyectada en el paraje de El Mojón, entre ambos términos municipales, prevé el tratamiento de hasta 140.000 toneladas anuales de residuos orgánicos del tipo purines de granjas porcinas, gallinaza proveniente de granjas avícolas, lactosuero, residuos de mataderos con riesgo sanitario medio o bajo y lodos de depuradoras, entre otros, según han denunciado los vecinos.
Según la documentación técnica a la que han podido acceder los vecinos, la planta ocuparía una superficie aproximada de 100.000 metros cuadrados e incluiría digestores anaerobios, balsas de almacenamiento con capacidad superior a los 90.000 metros cúbicos, zonas de tratamiento y sistemas para la producción de biometano destinado a su inyección en red. El funcionamiento de la instalación implicaría, además, un flujo continuo de transporte de residuos mediante tráfico pesado por carretera, advierten los vecinos.
La preocupación vecinal no solo se refiere al aumento de tráfico en la red local o a los malos olores y gases provenientes de la planta. También señalan el riesgo para los acuíferos y los suelos agrarios, por lo que hablan de posibles impactos ambientales y económicos en una zona de gran valor agrícola.
El Ayuntamiento de Belmonte de Tajo ha solicitado reunirse con responsables de Medio Ambiente y Urbanismo de la Comunidad de Madrid para trasladarles la preocupación y el malestar existente en el municipio ante la posible instalación de la planta de biogás. La plataforma vecinal, por su parte, ha anunciado que organizará movilizaciones en las próximas semanas para visibilizar su oposición al proyecto.
Los vecinos consideran que este tipo de instalaciones deben ser ubicadas en zonas industrialmente preparadas para ello, no en medio de un entorno agrícola y residencial como el que rodea el paraje de El Mojón. La cercanía a núcleos urbanos y a terrenos de cultivo, así como la afección a los acuíferos subterráneos, son algunos de los argumentos que esgrimen para oponerse al proyecto.
El proyecto de Belmonte y Villarejo se suma a otros conflictos similares que han surgido en los últimos años en la Comunidad de Madrid en torno a la instalación de plantas de biogás. Mientras las administraciones promueven este tipo de infraestructuras como parte de la transición energética y la gestión de residuos, los vecinos afectados reclaman mayor información, transparencia y estudios de impacto ambiental rigurosos antes de dar luz verde a proyectos que, advierten, pueden afectar gravemente a su calidad de vida y al medio ambiente.
La plataforma vecinal ha anunciado que continuará con las movilizaciones y que solicitará una reunión con los responsables de la empresa promotora para conocer de primera mano los detalles del proyecto y expresar sus preocupaciones. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Belmonte de Tajo espera que la Comunidad de Madrid atienda su solicitud de reunión para abordar un asunto que, advierte, preocupa profundamente a los vecinos del municipio. |