Según el Consistorio, no se ha pedido oficialmente la licencia
La misma mañana en que Ignacio Vázquez dejaba de ser alcalde de Torrejón los vecinos de Zarzuela y Soto del Henares se encontraban con otra sorpresa inesperada, y es que la polémica discoteca del Moreira Beach Club de Oasiz aparecía con un precinto policial.
La explicación la daba el Consistorio una semana después. La polémica discoteca, cuyo ruidos habían hecho insoportable la vida de los vecinos desde julio de 2022, abrió con una declaración responsable, y se les dio hasta un año de plazo para solicitar la licencia de apertura.
El plazo expiraba hace dos semanas y la empresa no ha hecho ningún movimiento para conseguir esa licencia, y es que, tal y como explicaba el Ayuntamiento en julio de 2022, para conseguirla debían acatar la Ordenanza de Ruidos y los horarios de apertura del resto de establecimientos, lo que hacía inviable el propio concepto de la discoteca.
Así termina un largo año sin dormir por parte de los vecinos de Soto y Zarzuela, que han denunciado en repetidas ocasiones los insoportables niveles a los que funcionaba la música en el recinto, especialmente en fin de semana. Y es que, independientemente de lo alto que estuviera el volumen, la situación de la discoteca, en plena azotea, hacía que el sonido se dispersase a mayor distancia de lo normal.
Este asunto ya fue protagonista del Pleno de julio del año pasado, cuando los dos partidos de la oposición pidieron explicaciones al Gobierno Local, que anunciaba en aquella sesión que todo estaba en regla y que ya se habían puesto en contacto con la discoteca para que rebajase los niveles de ruido. Obviamente no ocurrió y ha sido un año después cuando la polémica discoteca cerraba sus puertas. |