En esta ocasión colaborarán con PICA
En un Halloween marcado por las suspensiones y el luto oficial, la Casa del Reloj de Torrejón de Ardoz se mantiene en pie como uno de los pocos eventos que no solo no se ha caído, sino que ha redoblado su compromiso social. La vivienda particular de Isabel Felipe y Raúl Vicente, situada en el barrio de Soto del Henares, ha vuelto a transformarse un año más para celebrar la noche más terrorífica del año. En esta edición, la decoración está inspirada en un cementerio, un escenario que, en palabras de los organizadores, busca "rendir homenaje a los que ya no están" sin perder el espíritu festivo.
Y un año más la iniciativa tiene carácter solidario. La recaudación del mercadillo que se instala junto a la casa irá destinada íntegramente a **P.I.C.A.** (Protección de la Infancia Contra el Abuso), una asociación sin ánimo de lucro integrada por psicólogos, abogados y voluntarios que acompaña a menores víctimas de abusos físicos, psicológicos o sexuales. "Admiramos profundamente la increíble labor de P.I.C.A., protegiendo a la infancia frente al bullying, el ciberacoso y cualquier forma de abuso. Su compromiso, valentía y dedicación ayudan a que muchos niños y niñas recuperen la confianza, la seguridad y la esperanza", señalan los responsables de la Casa del Reloj en un mensaje difundido en sus redes sociales.
Los dueños de la vivienda han querido agradecer también el apoyo de los vecinos en ediciones anteriores, que han permitido que este particular montaje se consolide como una cita imprescindible en el calendario de Halloween de la zona este. "Este año tenemos el orgullo de colaborar con ellos, sumando nuestra ilusión a una causa que merece todo nuestro apoyo. Porque ningún niño debería sentirse solo ante el miedo o el acoso, ¡juntos podemos marcar la diferencia!", concluyen.
La Casa del Reloj se ha convertido en las últimas ediciones en un punto de encuentro vecinal que trasciende la fiesta. A diferencia de otros eventos municipales suspendidos por el luto oficial tras la tragedia de Urda, esta iniciativa privada demuestra que la solidaridad y la comunidad pueden mantenerse intactas incluso en los momentos más difíciles. |