Durante este fin de semana han trasladado a los últimos animales
El Centro de Protección Animal de Torrejón de Ardoz ha amanecido este lunes vacío por primera vez en 15 años. HOOPE ha trasladado a todos los animales por su cuenta tras perder la gestión del servicio frente a la empresa privada Arat Veterinarios Torrelodones S.L. en una polémica licitación. La asociación, que ha gestionado el centro durante más de una década, anuncia su salida con un mensaje de despedida cargado de decepción y críticas. La transición se produce en medio de un proceso judicial por la paralización cautelar del contrato, mientras el Ayuntamiento defiende la legalidad del concurso y el bienestar de los animales.
HOOPE ha anunciado este domingo que, por primera vez en 15 años, el Centro de Protección Animal (CPA) de Torrejón de Ardoz está completamente vacío. La asociación ha asumido la responsabilidad de trasladar a todos los animales que estaban bajo su cuidado para garantizar su bienestar y evitar que queden en manos de la empresa privada Arat Veterinarios Torrelodones S.L., adjudicataria del nuevo contrato de gestión del servicio municipal. "Hoy echamos el candado por última vez del Centro de Protección Animal, mañana amanecerá como una perrera municipal con ánimo de lucro", denuncia HOOPE en un comunicado.
La protectora, que ha gestionado las instalaciones durante más de una década y ha facilitado la adopción de cerca de 3.000 animales, lleva meses denunciando que el Ayuntamiento ha priorizado la oferta económica en la licitación del contrato frente a criterios técnicos de bienestar animal. La asociación insiste en que el giro supone un cambio "profundo y muy preocupante" en la gestión de un servicio especialmente sensible como es la atención a animales abandonados y maltratados.
La empresa Arat, que según el Ayuntamiento resultó ser la mejor valorada por los técnicos municipales, gestiona en la actualidad los centros de protección animal de una veintena de municipios madrileños, incluidos Móstoles, Torrelodones o Collado Villalba. El alcalde, Alejandro Navarro, ha defendido la transparencia y legalidad del proceso abierto, en el que HOOPE participó pero no obtuvo la mejor puntuación: "HOOPE se presenta y no ha tenido la suerte de ganar porque otra entidad ha presentado una oferta mejor", señaló en una comparecencia reciente.
La tormenta política y social que rodea el cese de HOOPE está lejos de concluir. La asociación presentó un recurso especial en materia de contratación ante el Tribunal de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid, que desestimó la admitió a trámite de la denuncia. HOOPE ha culminado el traslado de todos los animales con la ayuda de una red de voluntarios y refugios colaboradores. La asociación ha lanzado una campaña de recaudación de fondos a través de Bizum, PayPal y transferencias bancarias para hacer frente a los gastos generados por la reubicación de los animales, que ahora se reparten en diferentes espacios y casas de acogida donde seguirán recibiendo atención y cuidados.
Con esta acción, HOOPE busca garantizar la continuidad de su misión por sus propios medios, mientras la oposición política y las asociaciones animalistas mantienen la presión sobre el Consistorio, al que acusan de "mirar solo por el dinero y no por el bienestar animal" y de carecer de "ética y dignidad". En su comunicado final, los voluntarios aseguran: "Hoy, por primera vez en 15 años, el Centro de Protección Animal de Torrejón de Ardoz está vacío. Hemos asumido la responsabilidad y trasladado a todos los animales para evitar que queden en manos de una empresa privada".
Los animales han sido reubicados en diferentes espacios para garantizar su bienestar. Parte de ellos se han trasladado al santuario que HOOPE posee en Los Santos de la Humosa, un centro que la asociación describe como un "verdadero santuario" donde se prioriza el bienestar de cada habitante. Muchos otros animales han sido acogidos directamente por voluntarios y vecinos de la comarca, evitando así que tengan que pasar por las nuevas instalaciones municipales gestionadas por Arat.
El Centro Hoope, fundado en mayo de 2014 y situado en la carretera Meco a los Santos de la Humosa (km 7,600), se ha consolidado como un referente en protección animal en la región. Este santuario no solo ofrece un hogar seguro y amoroso para perros y gatos, sino que también cuenta con un centro de formación que promueve el bienestar animal y la adopción responsable a través de cursos y talleres para la comunidad. La oposición política y las asociaciones animalistas mantienen la presión sobre el Consistorio, al que acusan de "mirar solo por el dinero y no por el bienestar animal" y de carecer de "ética y dignidad".
El comunicado de HOOPE, difundido en sus redes sociales, refleja el dolor y la impotencia que atraviesan en estas horas finales. "Trabajadores rotos, sin saber todavía qué va a pasar con ellos. Voluntarias y voluntarios destrozados viendo cómo 15 años de esfuerzo, lucha y amor por los animales se van al traste por culpa del Ayuntamiento y de una empresa privada que jamás entenderá lo que significa este lugar", denuncia la asociación.
Mientras tanto, en el centro, la maquinaria de HOOPE no se detiene. "Precisamente por ellos, seguimos adelante", insisten en su comunicado. "No vamos a abandonarles. Nos llevamos a todos nuestros animales con nosotras para que sigan teniendo la calidad de vida, el amor y la dignidad que merecen. Porque jamás permitiremos que vuelvan a ser un simple número". La asociación, que en estos años ha colaborado con el Seprona, la Policía Nacional y la Policía Local en rescates de perros, gatos, caballos e incluso burros, y ha impulsado proyectos con personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social, anuncia que HOOPE "no termina aquí".
A la crisis del CPA se suma la delicada situación del centro privado de la asociación en Los Santos de la Humosa, donde afrontan una subida de alquiler que compromete seriamente su continuidad. Para afrontar ambos frentes, HOOPE ha puesto en marcha una campaña urgente de recaudación de fondos para sostener la atención de los animales que pasen a depender directamente de la asociación y hacer posible la creación o consolidación de un centro de bienestar animal privado. |