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Una foto de una persona disfrazada enciende las redes
Rivas-Vaciamadrid tiene un nuevo misterio nocturno. Desde hace varios días, grupos de WhatsApp y redes sociales se han llenado de imágenes de una persona disfrazada de payaso, captada en distintas calles del municipio durante la noche. Acompañando a las fotos, un mensaje que ha encendido todas las alarmas: el payaso estaría persiguiendo a chicas y lanzando botellas. El problema es que, de momento, las imágenes solo muestran a alguien con un disfraz de payaso en la calle. No hay ninguna grabación de una persecución, ni de un ataque, ni de un lanzamiento de objetos. Y la Policía, según han confirmado varios vecinos que han preguntado, no tiene constancia de ninguna alerta oficial relacionada con este personaje.
El aviso empezó a compartirse con una petición de máxima difusión. El mensaje advertía de la presencia de una o varias personas vestidas de payaso y aseguraba que estaban siguiendo a chicas y lanzando botellas. A partir de ahí, la publicación empezó a generar comentarios y preocupación entre vecinos. Una madre explicaba en una de esas conversaciones que su hija adolescente ya le había hablado del asunto el día anterior y reconocía su inquietud ante la posibilidad de que el episodio fuera real. También planteaba comunicarlo a la Policía. Es precisamente ese tipo de transmisión —de los jóvenes a sus familias y después a los grupos vecinales— lo que ha dado recorrido a la alerta.
Las fotografías compartidas muestran a una persona con un disfraz de payaso en distintos puntos de la vía pública durante la noche. En una de ellas aparece al otro lado de una calzada; en otra, junto a la entrada de una vivienda. Son imágenes llamativas, pero no recogen ninguna persecución, agresión ni lanzamiento de objetos. La historia recuerda inevitablemente a la oleada de los llamados "payasos diabólicos" que recorrió las redes hace una década. En 2016 hubo un episodio especialmente sonado en Fuenlabrada. Según publicó entonces ABC, la alarma terminó teniendo un origen bastante menos siniestro del que habían transmitido inicialmente algunos mensajes.
Dos menores de 14 años se habían disfrazado de payasos y se dedicaban a asustar a personas en los alrededores de la estación de Metrosur de Loranca. A partir de aquello llegó a circular la versión de que habían intentado introducir a una niña por la fuerza en un coche. La intervención policial permitió rebajar aquella historia y separar las bromas de los rumores que habían crecido alrededor. El antecedente no demuestra que lo que está circulando ahora por Rivas sea falso. Tampoco demuestra lo contrario. Sirve, eso sí, para recordar lo rápido que una escena extraña puede convertirse en un relato mucho más grave cuando empieza a pasar de móvil en móvil.
De momento, hay fotografías de una persona disfrazada de payaso supuestamente tomadas en Rivas-Vaciamadrid y hay vecinos que aseguran haber oído o conocido relatos similares. También hay usuarios que lo consideran un bulo reciclado y personas que afirman haber consultado a Policía y Guardia Civil sin que conste una alerta oficial. Lo que sigue sin estar acreditado son las acusaciones más graves: persecuciones a chicas, lanzamiento de botellas o cualquier otro comportamiento violento. Hasta que aparezca una denuncia concreta, un testimonio directo contrastado o una confirmación policial, presentar esas versiones como hechos sería ir más lejos de lo que permiten las pruebas disponibles.
La historia del payaso de Rivas es un ejemplo perfecto de cómo funciona el ecosistema de los rumores en la era digital: una imagen llamativa, un mensaje alarmante, un boca a boca que amplifica la preocupación y, al final, una historia que vive en el limbo entre la realidad y el bulo. Mientras tanto, el payaso sigue apareciendo en las fotos. Y los vecinos, entre la inquietud y el escepticismo, esperan saber si lo que tienen delante es una amenaza real o una broma que se ha ido de las manos. O quizás, simplemente, un ciudadano con un disfraz y una afición por los paseos nocturnos.
El misterio del payaso de Rivas, que ha tenido en vilo a los vecinos del municipio durante los últimos días, pudiera tener una explicación mucho más prosaica de lo que los rumores apuntaban. La presencia de una persona disfrazada de payaso en las calles de Rivas coincide con la celebración del Festaclown 2026, un festival de artes escénicas que se desarrolla en la localidad entre el 4 y el 19 de septiembre . El festival, que llena las calles, plazas y parques de la ciudad con espectáculos de clown y circo, puede haber dado lugar a un malentendido. Es posible que un artista caracterizado de payaso, en el marco de su actividad, se acercara a algún viandante para interactuar o hacer una broma, y que esta interacción fuera malinterpretada por la persona, que la compartió como una experiencia inquietante en los grupos de WhatsApp.
A partir de ahí, el rumor creció hasta convertirse en una alarma vecinal que, sin embargo, no ha recibido confirmación oficial por parte de la Policía Nacional o la Guardia Civil . Los mensajes que circulaban, que hablaban de persecuciones a chicas y lanzamiento de botellas, no han podido ser verificados, y las fotos que se compartían solo mostraban a una persona disfrazada en la calle, sin ninguna escena violenta que los respaldara . La coincidencia temporal con el Festival de Clown de Rivas y la ausencia de una alerta oficial apuntan a que el "payaso de Rivas" podría ser, simplemente, un artista del Festaclown que, sin saberlo, se convirtió en el protagonista de un bulo. |