23.000 personas, según Delegación de Gobierno; y unas cien mil, según los organizadores
Unas 23.000 personas, según la Delegación de Gobierno (aunque los organizadores elevaron la cifra a 100.000), se manifestaron este domingo en Madrid para exigir el derecho a una vivienda digna bajo el lema "La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios". La marcha, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, comenzó a las 12:00 horas en la estación de Atocha y finalizó en la zona de Sevilla. La protesta tuvo lugar en un contexto de crisis habitacional sin precedentes, marcado por la escalada de los precios de los alquileres, con un coste medio superior a 1.500 euros al mes en la región.
La protesta contó con la participación de los secretarios generales de CCOO y UGT (Unai Sordo y Pepe Álvarez), así como de la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, y la eurodiputada de Podemos, Irene Montero. Los manifestantes exigieron la recuperación de contratos de alquiler indefinidos, una reducción significativa de los precios (que han aumentado más del 50% en los últimos cinco años), y un aumento del salario mínimo y las pensiones hasta 1.500 euros para que las personas no dediquen más del 30% de sus ingresos al alquiler.
Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, hizo un llamamiento a la desobediencia civil y a la organización colectiva para desafiar las leyes injustas y el modelo de negocio de la vivienda. Reyes Maroto acusó al Partido Popular de facilitar el "fraude" de las viviendas turísticas ilegales y de estar del lado de los especuladores, instando al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid a declarar las "zonas tensionadas" y a regular la oferta de pisos ilegales. Unai Sordo exigió la creación de dos millones de viviendas a precios asequibles en la próxima década, mientras que Susana Huertas (UGT) subrayó que la falta de vivienda digna afecta a la paz social.
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha calificado la Ley estatal de Vivienda de "nefasta" y "una ley que hipoteca a los jóvenes". En una visita al Palacio del Infante Don Luis, Rodrigo aseguró que, tras tres años de su implementación, la ley no ha producido resultados efectivos y ha lastrado las políticas de vivienda en la región. Criticó al Gobierno central por no cumplir con sus promesas, señalando que se anunciaron 184.000 viviendas y no se ha construido ninguna en la Comunidad de Madrid.
El consejero tildó de "cómica y patética" la asistencia de miembros del Gobierno central a protestas contra una ley que ellos mismos han promovido. Rodrigo defendió las políticas de vivienda del Gobierno regional, que calificó como "totalmente positivas" y no intervencionistas, y abogó por generar más oferta de vivienda como única solución para reducir los precios. En este sentido, destacó iniciativas como el aval del 100% de la hipoteca para jóvenes madrileños y el "Plan Alquila", un programa de mediación entre inquilinos y propietarios. El consejero concluyó que la estrategia debe centrarse en la construcción de nuevas viviendas, la reducción de la burocracia administrativa y la provisión de seguridad jurídica a los ciudadanos, sin intervenciones estatales ni anuncios populistas. |