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04
Jul
2026
El nuevo canal de televisión creado por Sánchez se pondrá en marcha en noviembre PDF Imprimir E-mail
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La Séptima basará su programación en tertulias de actualidad con rostros muy conocidos

La Séptima, el nuevo canal de televisión impulsado por el consorcio SIETE (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo), comenzará sus emisiones antes de finalizar noviembre de 2026, cumpliendo con el plazo máximo de seis meses establecido tras la adjudicación de la licencia por parte del Gobierno, aunque fuentes del sector sugieren que el operador podría adelantar el lanzamiento al inicio de la nueva temporada televisiva, posiblemente el 1 de septiembre. La cadena, que ha conseguido la licencia tras competir con Mediaset en un concurso público organizado por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, tiene una licencia de 15 años renovables y se presenta como una cadena generalista que prioriza la producción propia y que centrará su programación en espacios de actualidad, análisis político, debate, información y entretenimiento. La Séptima planea utilizar un modelo multimedia que combine emisiones en directo con una fuerte presencia digital, lo que le permitirá interactuar de manera más efectiva con su audiencia.

Entre los empresarios que están detrás del proyecto se encuentran Andrés Varela Entrecanales, Adolfo Utor, Diego Prieto y el empresario argentino José Luis Manzano, y José Miguel Contreras, fundador de Globomedia y uno de los principales impulsores de laSexta, actúa como asesor estratégico del canal. La llegada de La Séptima representa un cambio significativo en el panorama televisivo nacional, siendo el primer gran desarrollo en varios años, y el nuevo canal tiene como objetivo establecerse entre las grandes cadenas generalistas, ofreciendo formatos propios y una programación estrechamente relacionada con la actualidad política y social. El estreno de La Séptima significará la adición de un nuevo canal nacional en abierto a la oferta de la Televisión Digital Terrestre (TDT), un mercado actualmente dominado por RTVE, Atresmedia y Mediaset.

En las semanas venideras, el canal deberá completar diversas etapas, incluyendo pruebas técnicas, la contratación de profesionales y la presentación oficial de su parrilla de programación, con el objetivo de iniciar las emisiones antes de que expire el plazo legal establecido. La Séptima se perfila como un nuevo competidor en el ámbito de la televisión en abierto en España, con un enfoque en la actualidad y la producción propia, y su llegada no solo diversificará la oferta televisiva, sino que también podría influir en la dinámica del mercado, desafiando a los actores establecidos y ofreciendo a los espectadores una nueva alternativa en su consumo de contenido audiovisual. La cadena ha anunciado que su parrilla contará con una amplia variedad de formatos, desde programas de entrevistas hasta debates políticos, y que apostará por el talento nacional en sus producciones.

La concesión, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 26 de mayo, ha generado fuertes críticas por parte del Grupo Prisa, que renunció al proceso al considerar que la oferta económica de 3,5 millones de euros era "prohibitiva y hecha a medida" para beneficiar a un grupo afín a los intereses del Gobierno . La resintonización de los canales de TDT, que obligará a los espectadores a reordenar sus televisores, está prevista para el 5 de noviembre, coincidiendo con el inicio de las emisiones en ultra alta definición (UHD) y el lanzamiento del nuevo canal .

El proyecto de SIETE está liderado por los empresarios Andrés Varela Entrecanales y Diego Prieto, vinculados al grupo de accionistas minoritarios de Prisa, Global Alconaba, y cuenta con el respaldo del argentino José Luis Manzano, dueño de Integra Capital y accionista de Telefé, que se ha incorporado como socio industrial aportando aproximadamente el 25% del capital . La nueva cadena, que tiene un plazo de seis meses para iniciar sus emisiones y cuyo nombre comercial aún no se ha confirmado oficialmente (aunque se baraja "La Sép7ima"), contará con un presupuesto anual estimado entre 20 y 25 millones de euros y su programación estará centrada en la actualidad, debates y tertulias, prescindiendo de los informativos tradicionales de gran formato . El objetivo de la cadena, que ocupará el espacio que dejen libres otras cadenas como Clan, DKISS, A3Series o Boing, es hacerse un hueco en el mercado televisivo, compitiendo con las grandes cadenas generalistas .

La adjudicación de la licencia, que tiene una duración de quince años renovables, se ha visto envuelta en la polémica por su supuesta línea editorial afín al Gobierno y por la celeridad con la que se ha tramitado el concurso, en el que Mediaset, que ya cuenta con ocho licencias, quedó fuera de la puja . José Miguel Contreras, que fue despedido como director de contenidos de Prisa Media tras el rechazo del proyecto por parte del presidente del grupo, Joseph Oughourlian, ha asegurado que "esta nueva cadena pasará a la historia" y ha confirmado que están en negociaciones avanzadas para cerrar los fichajes de "ocho caras potentes" del periodismo y la comunicación, entre las que han sonado nombres como Silvia Intxaurrondo, Javier Ruiz o Sarah Santaolalla. La nueva cadena, que nace al margen del Grupo Prisa, se presenta como una apuesta por un modelo de televisión diferente, centrado en el análisis y la opinión, y su llegada al panorama audiovisual español será uno de los hitos de la temporada, aunque el proceso de adjudicación deja un reguero de dudas sobre la transparencia y la independencia del nuevo medio .

La historia de las concesiones de televisión en España es una sucesión de decisiones políticas que han dibujado el mapa audiovisual del país, a menudo envueltas en polémica. El monopolio inicial de TVE, que comenzó sus emisiones en 1956, se mantuvo hasta la llegada de los canales autonómicos en la década de 1980, al amparo de la Ley del Tercer Canal . La verdadera revolución llegó en 1988 con la Ley de Televisión Privada, que otorgó las primeras licencias a Antena 3, Telecinco y Canal+ (Sogecable) en 1989 . Este fue el primer gran reparto, que sentó las bases del duopolio actual.

La llegada de la TDT en 2005, impulsada por el gobierno de Zapatero, multiplicó la oferta y trajo nuevos operadores, pero también abrió la puerta a nuevas controversias. La concesión de licencias a Veo TV y Net TV, y el posterior nacimiento de laSexta en 2006, empezaron a dibujar un mapa más complejo . El momento más crítico llegó en 2010, cuando el mismo gobierno otorgó múltiplex completos a los grandes grupos sin concurso, un reparto que el Tribunal Supremo declaró nulo en 2012, forzando el cierre de nueve canales en 2014 .

El patrón se repite: los gobiernos de turno utilizan las concesiones como herramienta de influencia, ya sea para premiar a grupos afines o para reconfigurar el mercado. La última adjudicación, la del canal SIETE a José Miguel Contreras y su consorcio de accionistas de Prisa, no es una excepción, y la polémica sobre su origen y su posible línea editorial ya se ha instalado en el debate público.

 

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