Formentera se independiza de Ibiza y tendrá senador propio
La cuarta reforma de la Constitución Española de 1978 finalizará este miércoles su recorrido parlamentario. El Pleno del Senado votará este miércoles la modificación del artículo 69.3 para que la isla de Formentera disponga de un senador propio y se desvincule del 'tándem' electoral que conforma actualmente con Ibiza. Previsiblemente, la reforma se aprobará de manera definitiva y se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Tanto el Senado como el Congreso decidieron tramitar la iniciativa en lectura única, sin pasar por ponencia ni comisión, lo que ha acelerado el proceso. El Parlamento de Baleares había intentado aprobar esta reforma en otras tres legislaturas de manera infructuosa, pero ahora las Cortes Generales han pisado el acelerador.
El apoyo definitivo del PP se desatascó en el Congreso después de que el PSOE permitiera aprobar una enmienda para que en la Constitución se mantenga la denominación "Ibiza" en castellano y no la de "Eivissa" que proponía el Parlamento balear. Este acuerdo entre los dos grandes partidos ha sido clave para sacar adelante una reforma que, aunque puntual, requería mayorías cualificadas.
La propuesta del Parlamento de Baleares, que finalmente se aprobará, establece que corresponderá un senador a las siguientes islas: Ibiza, Formentera, Menorca, Fuerteventura, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y La Palma. Actualmente, Formentera e Ibiza comparten circunscripción electoral conjunta para las elecciones al Senado, un cargo que en esta legislatura lo ocupa Juanjo Ferrer, que se presentó con la candidatura conjunta de PSOE, Sumar, EUIB y Ara Eivissa.
La reforma incluye una disposición adicional única para que la eficacia de la creación de la circunscripción electoral al Senado por la isla de Formentera "quedará demorada" hasta las inmediatas elecciones al Senado, una vez haya entrado en vigor esta reforma.
En la exposición de motivos, el Parlamento balear defiende que esta reforma intenta que "queden reconocidas" de manera efectiva en el Senado "las singularidades territoriales, geográficas y existenciales del conjunto de los territorios que conforman España, en toda su pluralidad y diversidad constitutiva". Asimismo, pone de manifiesto el protagonismo de las islas para que una decisión como esa "se considere una buena reforma constitucional", sentida "como propia y querida".
El Congreso quiso ceñir esta iniciativa al tema de Formentera, vetando otras enmiendas que no guardaban relación con el objeto de la proposición. La Mesa del Congreso vetó la tramitación de la enmienda de Unión del Pueblo Navarro (UPN) que planteaba derogar la disposición transitoria cuarta de la Carta Magna (la que regula la posible incorporación de Navarra al régimen autonómico del País Vasco). También se aplicó el mismo criterio con las once enmiendas que presentó el PNV, que pretendían modificaciones de calado como modificar el artículo 2 sobre la unidad de España, reconocer la autodeterminación, limitar la inviolabilidad del Rey y derogar el artículo 155.
La reforma, que supone la cuarta modificación de la Constitución desde su aprobación en 1978 (tras las de 1992 para el derecho de voto de los ciudadanos de la UE, la de 2001 para la reforma del Senado y la de 2011 para el límite del déficit público), ha sido posible gracias al acuerdo entre PP y PSOE. Para algunos grupos, sin embargo, la ocasión se ha perdido para abordar reformas más profundas. La Constitución, una vez más, se modifica para ajustar detalles territoriales, mientras que las grandes cuestiones (modelo territorial, sucesión de la Corona, reforma del Senado) siguen pendientes. Pero Formentera, al menos, tendrá voz propia en la Cámara Alta. |