Un toro se rompió un cuerno al chocar con una talanquera
Cuando llaman a San Sebastián de los Reyes la Pamplona chica, es por mañanas como la de este sábado. Un encierro vertiginoso y muy peligroso, que sin embargo se saldó con únicamente seis heridos leves.
Desde el primer momento, todo apuntaba a un guion demasiado parecido al vivido el día anterior. Los toros tomaron la delantera, dejaron atrás a los cabestros e iniciaron un recorrido por las calles de Sanse en busca de los 2.300 corredores que tomaron la salida. La manada se rompió enseguida, sobre todo por los resbalones que sufrieron los astados, dejando momentos de enorme peligro que, sin embargo, terminaron en simples contusiones.
De hecho, el peor parado fue uno de los toros, que se rompió un cuerno al chocar contra una talanquera. El asta, fracturada, quedó colgando de la cornamenta, y el animal se convirtió en el protagonista involuntario de la carrera. El percance le deja fuera de la corrida de esta tarde, un contratiempo para la ganadería y para los aficionados que esperaban verle en el ruedo.
A la llegada a la plaza, esta vez no hubo contratiempos. La entrada de corredores y toros fue limpia, cerrando el encierro en 1 minuto y 46 segundos en las calles, y 1 minuto y 57 segundos en la plaza antes de entrar en toriles.
Si el encierro de este sábado fue limpio, no ocurrió lo mismo con el vivido el viernes. El balance definitivo de heridos poco tenía que ver con el provisional. Protección Civil anunció inicialmente 15 heridos leves, pero la realidad es muy distinta: se produjeron 37 atenciones, 16 de ellas en las calles y los 21 restantes en la montonera que se produjo a las puertas de la plaza. La mayoría de los heridos, por tanto, no fueron por asta de toro, sino por la avalancha humana en la entrada de la plaza. La corrección de los datos evidencia la dificultad de gestionar una información tan volátil en un evento de estas características.
El séptimo encierro de las fiestas se correrá mañana domingo a las 11:00 horas con los toros de la ganadería Juan Pedro Domecq y Álvaro Núñez. San Sebastián de los Reyes sigue sumando carreras a un ciclo que, con este sexto encierro, ha demostrado que el peligro y la emoción van siempre de la mano. Y que los datos, a veces, también necesitan una segunda lectura. |