La tormenta descargó cuando la procesión ya estaba a cubierto
Alcalá de Henares celebró el pasado domingo 14 de junio la Procesión del Corpus Christi, trasladada excepcionalmente a esta fecha por la visita del Papa León XIV a Madrid la semana anterior. La jornada comenzó a las 18:30 horas en la Catedral-Magistral, donde el obispo Antonio Prieto Lucena presidió el rezo de Vísperas ante numerosos fieles y autoridades, entre ellas la alcaldesa Judith Piquet y la concejala Pilar Cruz. La Plaza de los Santos Niños se llenó de familias, cofrades y niños vestidos de primera comunión, todos listos para acompañar al Santísimo en un recorrido que fusionaba fe, patrimonio y tradición. Cuando las puertas de la Catedral se abrieron, la custodia del Santísimo Sacramento fue recibida en un respetuoso silencio, portada por miembros de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza y el Trabajo, brillando rodeada de flores mientras las agrupaciones musicales de Ajalvir y del Cristo de Medinaceli de Alcalá marcaban el inicio de la procesión.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en la Plaza de Cervantes, donde el obispo se dirigió a los asistentes desde un quiosco transformado en altar, con un mensaje inspirado en las enseñanzas del Papa León XIV que instó a los fieles a vivir una fe activa y comprometida. La bendición solemne que siguió fue un momento de profunda emoción, contrastando con el bullicio habitual de la plaza. La procesión continuó hacia la Iglesia de Santa María la Mayor por las calles del casco histórico, adornadas con colgaduras y altares florales, con los vecinos acompañando el paso de la comitiva desde las aceras y balcones, y los niños de primera comunión añadiendo un toque de alegría a la ceremonia.
A medida que la procesión se acercaba a su fin, el cielo comenzó a llorar, con las primeras gotas de lluvia cayendo sobre la ciudad sin alterar el desarrollo de la celebración, sirviendo como un singular cierre a una jornada llena de significado. La lluvia acompañó los cánticos y oraciones mientras la comitiva entraba en Santa María la Mayor, culminando una de las manifestaciones religiosas más arraigadas en Alcalá de Henares. La Procesión del Corpus Christi reafirmó su lugar en la identidad de la ciudad, fusionando fe, patrimonio, música y participación popular, y demostrando que, pese a los cambios de fecha y las inclemencias del tiempo, la tradición sigue viva y más fuerte que nunca en el corazón de los alcalaínos. |