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Niebla y un intenso olor a quemado invaden la Zona Este de Madrid
El humo y la ceniza del incendio forestal que arrasa desde el jueves la Sierra Norte de Guadalajara ya se dejan sentir en la Zona Este de Madrid. El fuego, declarado en la localidad de La Mierla, está lejos de ser controlado y ha obligado a evacuar a más de 500 personas mientras una nube de partículas en suspensión viaja hacia el suroeste, tiñendo el cielo de los municipios del Corredor del Henares.
El incendio, que se originó sobre las 13:55 horas del jueves en una zona agrícola, ha arrasado ya más de 3.800 hectáreas de vegetación. El viento y las altas temperaturas han convertido la extinción en una batalla que se prevé larga. Durante la noche, los medios aéreos tuvieron que retirarse y han regresado a primera hora de este sábado, sumándose a los más de 300 efectivos terrestres que trabajan sobre el terreno.
La rápida propagación de las llamas ha obligado a desalojar a 529 personas de once localidades. Los municipios afectados son El Ordial, Zarzuela de Jadraque, Arroyo de las Fraguas, Almiruete, Palancares, Semillas, Las Navas de Jadraque, La Mierla, Muriel y Umbralejo. La magnitud del fuego ha hecho que el humo y la ceniza se desplacen decenas de kilómetros, siendo perceptibles ya en la práctica totalidad de la Zona Este, desde Alcalá de Henares hasta Rivas-Vaciamadrid, donde el olor a quemado es evidente desde primeras horas de la mañana.
La Guardia Civil investiga al alcalde de Robledillo de Mohernando, Rubén Marchamalo (Vox), por su posible relación con el origen del incendio. Según las primeras averiguaciones, el fuego se habría iniciado en una cosechadora de cereal que el regidor estaba utilizando en ese momento. El propio implicado, que había participado en protestas de agricultores contra las restricciones para cosechar en días de alto riesgo, ha defendido que cumplía escrupulosamente con la legalidad. La subdelegada del Gobierno en Guadalajara ha reclamado responsabilidades ante "discursos negacionistas del cambio climático".
Mientras los equipos de emergencia luchan por controlar el perímetro, los vecinos de la Zona Este amanecen este sábado con el cielo encapotado y un persistente olor a humo, el aviso tangible de que el fuego sigue avanzando al otro lado de la sierra. |