El TSJM paraliza la aplicación de la nueva Ley de Caza
La Justicia ha suspendido de forma cautelar la caza de nueve especies de aves silvestres en la Comunidad de Madrid durante la temporada cinegética 2026-2027. La decisión, adoptada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, responde al recurso presentado por SEO/BirdLife contra la orden de vedas aprobada por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior. La resolución, fechada el 6 de octubre, busca evitar posibles daños irreversibles en las poblaciones de aves mientras continúa el procedimiento judicial.
Las especies afectadas son la becada, la codorniz común, la paloma zurita, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la corneja negra, la paloma bravía, la perdiz roja y la urraca. La medida comprende el periodo general de caza entre el 8 de octubre de 2026 y el 31 de enero de 2027, así como los pasos tradicionales de aves migratorias previstos entre el 15 de octubre y el 15 de noviembre. La resolución contempla excepciones para determinadas cacerías de suelta autorizadas y las que se desarrollen en cotos comerciales, en las que únicamente podrán abatirse los ejemplares soltados que figuren en las correspondientes autorizaciones.
El procedimiento se inició a raíz del recurso de SEO/BirdLife, que solicitó la suspensión urgente por considerar que la captura podría agravar el deterioro de determinadas poblaciones. La organización destaca la situación de la codorniz común y la perdiz roja, ambas catalogadas como vulnerables en el Libro Rojo de las Aves de España, con descensos de la población reproductora del 60,4% y del 57,6% respectivamente desde 1998. También advierte de la falta de evaluaciones recientes y suficientemente detalladas sobre el estado de conservación de estas nueve especies en la Comunidad de Madrid, de la ausencia de límites globales de capturas y de la falta de cupos máximos diarios para varias de ellas.
La decisión del TSJM no supone una prohibición general de la caza en la región: la suspensión se limita a las nueve especies incluidas en el procedimiento y a los periodos establecidos en el auto judicial. La actividad cinegética sobre otras especies seguirá sujeta a la normativa vigente. La resolución tiene carácter cautelar y no constituye una sentencia definitiva sobre la legalidad de la orden de vedas.
Tras conocer la decisión, SEO/BirdLife ha pedido a la Comunidad de Madrid que comunique urgentemente la suspensión a cazadores, agentes forestales, SEPRONA y el resto de colectivos implicados, y ha reclamado una regulación de la caza basada en datos científicos actualizados, con seguimiento efectivo de las poblaciones, límites de capturas adecuados y medidas para recuperar los hábitats de las especies amenazadas o en declive.
La Federación de Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid ha expresado su oposición a la propuesta de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, de establecer una Escuela Madrileña de Caza, anunciada durante el Debate del Estado de la Región. Los ecologistas argumentan que la iniciativa favorece los intereses del lobby de la caza en detrimento de los menores y de los objetivos de conservación del patrimonio natural. Consideran que destinar 80.000 euros a esta escuela sería un uso inapropiado de recursos que podrían invertirse en actividades que fomenten el respeto por la vida silvestre.
La organización señala que la creación de esta escuela es especialmente dañina en un contexto en el que la fauna silvestre ha sido gravemente afectada por los incendios forestales. En julio, aproximadamente 28.000 hectáreas en la Sierra Oeste fueron devastadas. Ecologistas en Acción advierte además sobre los riesgos físicos que implica el manejo de armas de fuego y recuerda que la Organización Mundial de la Salud considera el acceso fácil a armas como un factor de riesgo para la violencia juvenil.
La Plataforma Ecologista Madrileña ha denunciado que la nueva temporada de caza, que arranca este fin de semana y se extenderá hasta el 31 de enero para la caza menor y el 21 de febrero para la mayor, muestra "su cara más inhumana" con más de un millón de animales abatidos en pocos meses sin conocer el estado de sus poblaciones y con el telón de fondo del impacto del gran incendio de la Sierra Oeste sobre numerosas especies.
La temporada se rige por la Orden 2511/2026, de 25 de junio. Según los últimos datos de la Consejería, existen 45.000 licencias de caza en la región, el 0,6% de la población madrileña, que en la temporada 2024-2025 abatió 1.105.029 animales, de los que 1.087.706 corresponden a caza menor y 17.323 a caza mayor. El conejo, la paloma y la perdiz son las especies más afectadas en caza menor, y el jabalí, el gamo y el ciervo en caza mayor. En España, la cifra total de animales muertos en lances de caza fue de 18.584.032 según el Anuario Estadístico Forestal 2024.
La plataforma recuerda que la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad establece que la práctica cinegética no debe realizarse sobre especies en estado de conservación desfavorable o desconocido, y sin embargo la Comunidad de Madrid no realiza estudios ni informes técnicos sobre el estado de las poblaciones cinegéticas antes de aprobar las órdenes anuales. Esta forma de actuar ya llevó en 2018 a que el Tribunal Supremo anulase la orden anual de la temporada 2014/2015 por falta de información sobre las especies cinegéticas.
A esta situación se une el gran incendio de la Sierra Oeste, que ha afectado a 27.327 hectáreas, de las cuales 19.512 son superficie cinegética. Aunque la Consejería ha suspendido la caza en los suelos quemados, no lo ha hecho en el entorno colindante, donde se refugia y busca alimento buena parte de la fauna. Numerosos colectivos y particulares que continúan aportando alimento confirman la existencia de animales, especialmente ciervos y corzos, en estado de extrema delgadez. La Plataforma solicitó en agosto al consejero que la suspensión se extendiera a una zona más amplia y una diagnosis del impacto del fuego, y dos meses después no ha recibido respuesta. |