Oficiada por el arzobispo de Madrid
El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, ha presidido este domingo la Eucaristía de la vuelta a casa en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Robledo de Chavela, una celebración en la que ha estado acompañado por vecinos de los pueblos devastados por el incendio de las diócesis de Madrid, Getafe y Ávila, y en la que ha agradecido "la solidaridad, el sacrificio, el trabajo y el esfuerzo de tantas personas que han expuesto sus vidas luchando contra el fuego". El alcalde y el párroco han agradecido la presencia del cardenal en un momento tan delicado.
En su homilía, el cardenal Cobo ha destacado que el Evangelio nos muestra "un pueblo que necesita, que está cansado, que está necesitado, que ve que no lo controla todo, por mucho que queramos, que siempre hay impredecibles que son más grandes que nosotros". Ha llamado a asumir la mirada de Jesús y a superar la idea de que "cada uno tendrá que resolver como pueda su problema, sálvese quien pueda", subrayando que Jesús "no pregunta cuánto falta, pregunta qué es lo que tememos".
El arzobispo ha enfatizado que "Dios comienza en lo pequeño, cuando alguien tiene hambre, cuando tenemos miedo, cuando alguien pone en sus manos lo poco que tiene, porque lo que hace Dios es hacer posible lo imposible, pero de otra manera". Ha recordado que, más allá de la fuerza del fuego, "hemos contemplado una fuerza todavía mayor, la de tanta gente buena que se ha puesto al servicio de los demás", y ha asegurado que "las llamas pueden calcinar un bosque, pero nunca van a quemar la esperanza". |