La localidad también retrasó la celebración del Corpus
Un centenar de fieles se echaron ayer a las calles de Arganda del Rey para celebrar la solemnidad del Corpus Christi, en una jornada que combinó devoción, color y tradición en el centro del municipio. La procesión con Jesús Sacramento recorrió las principales arterias de la ciudad, encabezada por el cortejo litúrgico y acompañada por numerosos vecinos que quisieron testimoniar su fe. Los actos comenzaron con una solemne Eucaristía en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, oficiada por el párroco de la localidad ante un templo repleto de fieles.
La procesión discurrió por la Calle Real, la Plaza de la Constitución y otras vías del casco histórico, que amanecieron engalanadas para la ocasión. Los vecinos de Arganda sacaron sus mejores colchas y mantones para decorar balcones y ventanas, mientras que en varios cruces del recorrido se instalaron altares efímeros adornados con flores, encajes y enseres religiosos. El olor a incienso y azahar inundó las calles, y el sonido de las marchas procesionales interpretadas por la Banda Municipal de Música puso el acompañamiento musical al paso de la custodia, que lucía espléndidamente engalanada para la jornada.
La celebración del Corpus Christi en Arganda, que se vio ligeramente retrasada por la agenda del viaje apostólico del Papa León XIV a Madrid, ha servido para reactivar la vida parroquial del municipio tras un año complicado por las inundaciones de 2025 que afectaron gravemente a las infraestructuras locales. Los comercios del centro también se sumaron a la decoración, adornando sus escaparates con motivos religiosos y banderolas de color blanco y oro que aportaron un ambiente festivo y recogido a la vez. La jornada concluyó con la Bendición Solemne desde un templete instalado en la Plaza de la Constitución, donde los fieles recibieron la eucaristía al aire libre y se cantó el himno nacional antes de que la custodia regresara al templo para reservarse en el sagrario. |