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23
Abr
2026
Los militantes del PSOE de Alcalá se reúnen en otro local al encontrarse la Casa del Pueblo cerrada PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Política Alcalá
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Foto cedida por Militantes PSOE AlcaláMás de 170 afiliados recorrieron el espacio entre la sede socialista y un local cercano pidiendo primarias

La militancia socialista de Alcalá de Henares no se resignó este martes al cierre de la Casa del Pueblo. Más de 170 afiliados desafiaron la clausura oficial de la sede, motivada según la Gestora por una avería, y trasladaron la reunión a un local alternativo en la calle de la Pescadería, un espacio que los convocantes bautizaron como "Plan B". La escena fue un símbolo de la fractura interna que atraviesa el PSOE complutense. A las siete de la tarde, decenas de militantes comenzaron a concentrarse ante la sede de la calle Río Miño. Un cartel informaba de una avería. Dentro no había actividad. Fuera, en cambio, empezaba a formarse una de las movilizaciones internas más importantes de las últimas décadas.

Lejos de dispersarse, los afiliados se reorganizaron sobre la marcha. En apenas unos minutos, el encuentro se trasladó a un salón cedido para la ocasión. El lugar escogido tenía un nombre casi demasiado perfecto para el momento político que atraviesa el partido: "Plan B". Allí, cerca de 170 personas volvieron a reunirse entre aplausos, conversaciones agitadas y una mezcla de indignación y entusiasmo.

En la sala convivían jóvenes militantes con históricos dirigentes socialistas de Alcalá, antiguos concejales, sindicalistas y veteranos afiliados. También estuvieron presentes los concejales Miguel Carlos Castillejo, Enrique Nogués y Alba Ibáñez. El malestar no se limitaba a la imposibilidad material de acceder al local. Lo que flotaba en el ambiente era una sensación más amplia de desconexión entre la actual Comisión Gestora y buena parte de la militancia. "Queremos participar, queremos saber qué está pasando, queremos hablar del futuro del partido y también de Alcalá", explicó Sergio, uno de los organizadores.

Un militante veterano resumió la situación con una frase demoledora: "Me siento humillado. Que después de tantos años tengamos que estar encerrados en un bar de copas para hablar del Partido Socialista". Otro asistente comparó directamente la situación con una "dictadura". "La Casa del Pueblo no es solo un edificio", comentó uno de los asistentes. "La Casa del Pueblo es donde está la militancia". La frase resumía el espíritu de una tarde en la que muchos socialistas sintieron que estaban protagonizando algo más importante que una simple reunión improvisada.

Uno de los momentos más intensos de la tarde llegó con la intervención del concejal y exsecretario de Organización, Enrique Nogués, convertido en las últimas semanas en epicentro de la guerra interna. Visiblemente emocionado, Nogués denunció la filtración a determinados medios de informaciones relacionadas con el expediente disciplinario abierto en su contra. "Justo hoy que nos reunimos, filtran a Okdiario que a mí me han puesto una sanción. Casualidad, casualidad", afirmó ante los asistentes.

En uno de los pasajes más duros de su intervención, relató el impacto personal que le había supuesto verse expuesto públicamente: "Yo no le deseo a nadie que mientras está limpiando la mierda del pañal de su hija le estén llamando ABC, Okdiario o La Razón preguntándole si ha estado con una puta". El auditorio guardó silencio absoluto.

Pero quizá el momento más significativo llegó cuando trató de desplazar el foco desde su situación personal hacia el futuro colectivo del partido. "Yo no importo. Hay cosas mucho más importantes que un militante, que un expediente y que una circunstancia. Lo importante es el partido", sostuvo.

Nogués apeló a la memoria histórica del socialismo alcalaíno y reivindicó el papel transformador que el PSOE ha tenido en la ciudad durante décadas. Defendió que el partido necesita volver a conectar con la ciudadanía desde la legitimidad interna y no desde estructuras cerradas. "La gente nos está esperando", afirmó. "Pero luchar sin una ejecutiva es luchar con una mano atada a la espalda".

La movilización de este martes supone un salto cualitativo en la crisis del PSOE complutense. Hasta ahora, el conflicto se había expresado principalmente mediante comunicados o movimientos orgánicos internos. Lo vivido en el "Plan B" fue otra cosa: una demostración visible de capacidad de convocatoria y organización por parte de los sectores críticos.

En varios momentos de la tarde resonó una misma idea: "sin voz no hay partido". La frase, convertida ya en lema de la mayoría crítica, resume el clima que se respiraba entre los asistentes. También se repitió otra convicción: que sin primarias y sin una dirección legitimada por la militancia será imposible reconstruir un proyecto político competitivo capaz de disputar la Alcaldía en 2027 al gobierno de PP y Vox.

 

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