La papelera de Villalbilla y Amazon, también entre los galardonados
La Comunidad de Madrid ha aprobado la concesión de sus primeros Premios de Medio Ambiente, que reconocerán a nueve iniciativas y trayectorias destacadas en la conservación y protección del entorno natural, en un año declarado como Año del Medio Ambiente 2026. La entrega de los galardones está programada para el 20 de octubre en la Real Casa de Correos, según ha informado el Gobierno regional.
En Economía Circular se premia a International Paper por el uso de agua regenerada desde 2012 procedente del Canal de Isabel II en su planta de Fuenlabrada. En Agua y Aire, a Heineken España, por las medidas para optimizar el consumo de agua en su complejo de San Sebastián de los Reyes y su compromiso con las energías renovables y la reducción de emisiones. En Energía, a AGREMIA, por su esfuerzo en sustituir calderas de combustión por sistemas de aerotermia eléctrica en el ámbito residencial.
En Protección de la Biodiversidad y Gestión de Recursos Naturales se premia al Instituto Jane Goodall por su trabajo internacional con comunidades vulnerables relacionadas con grandes simios y su labor en la preservación de hábitats de fauna silvestre y especies amenazadas, y a Castillo de Viñuelas-Laparaza, finca de más de 3.000 hectáreas en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, por su modelo de gestión activa y sostenible. En Conservación y Gestión del Territorio, a Amazon, por su contribución al proyecto Arco Verde, con la reforestación de 16,7 hectáreas y más de 24.000 árboles y arbustos autóctonos.
En Medio Rural, el Premio Especial Santa María de la Cabeza a la Mujer Rural es para María Luisa Cediel de las Heras, por su compromiso con Valdilecha, su contribución al empleo local y su trayectoria como cooperativista. En Gestión Territorial, al Proyecto Roca City Alcalá, que busca transformar los terrenos de la antigua fábrica Roca en un ecobarrio con entre 2.500 y 3.000 viviendas, alrededor de 650 con algún régimen de protección, más de 80.000 metros cuadrados de zonas verdes y nuevos equipamientos públicos. En Comunicación Ambiental, a la sección Gran Madrid del diario El Mundo, por su labor en la información y divulgación sobre los principales retos medioambientales
CCOO ha exigido que el proyecto Roca City Alcalá aporte soluciones laborales y de vivienda para la mayoría social trabajadora de la ciudad, y ha denunciado que, a su juicio, el proyecto está dejando de lado una oportunidad de apostar por garantías de empleo y vivienda social en favor de la especulación inmobiliaria. En una rueda de prensa en su sede de Alcalá de Henares, Vicente García Castillo, secretario general de CCOO Henares, criticó que el Gobierno de la Comunidad de Madrid otorgue un reconocimiento al proyecto cuando no aporta garantías al empleo de la planta de Alcalá ni soluciones en materia de vivienda social, y señaló que el mismo proyecto con los mismos actores sociales se configura radicalmente distinto en las localidades catalanas de Gavá y Viladecans, donde se apuesta por el mantenimiento e incluso la ampliación del empleo y por el compromiso de que el 46% de las 2.731 viviendas que se construirán cuenten con algún tipo de protección pública, destinándose el 33% del total del parque inmobiliario a alquileres asequibles. Para García, la única diferencia entre Alcalá de Henares y Gavá-Viladecans son los actores políticos implicados, que en la ciudad complutense apuestan por la especulación inmobiliaria y no por aportar soluciones a los problemas materiales de la plantilla de Roca y de la ciudadanía.
Alfredo Villafranca Villanueva, secretario general de la Federación de Industria de CCOO Madrid, reclamó a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento de Alcalá de Henares que aprovechen el desarrollo urbanístico de Roca City para impulsar un verdadero plan industrial que garantice la continuidad de la actividad económica y del empleo en la localidad, y defendió que la regeneración de los antiguos terrenos industriales de Roca debe ser compatible con la construcción de nuevas viviendas y con la preservación del tejido productivo, porque no están en contra de que Alcalá gane viviendas pero no pueden aceptar que para conseguirlo tenga que renunciar a su futuro industrial. Recordó que el propio borrador del Plan Industrial de la Comunidad de Madrid 2026-2030 contempla instrumentos para modernizar el tejido productivo, impulsar nuevas inversiones y desarrollar distritos industriales y de innovación, incluyendo expresamente a Alcalá de Henares entre los municipios implicados.
Esperanza Hernández Zaragoza, secretaria de Políticas Sectoriales y Medioambiente de CCOO Madrid, consideró que el problema radica en las políticas de vivienda e industria del Gobierno de la Comunidad de Madrid, y afirmó que el PP en la Comunidad ha convertido el urbanismo en su principal herramienta de negocio con un patrón que se repite: primero facilitan la operación, segundo desregulan la protección y tercero premian el negocio especulativo. Para Hernández, el proyecto tal y como está planteado no responde al interés general, porque Alcalá de Henares no necesita más ladrillo sino empleo industrial, vivienda asequible y transparencia, y criticó la falta de información pública sobre el desarrollo del proyecto y puso en tela de juicio la calificación del proyecto como ecobarrio, al considerar que se trata de una categoría vacía al carecer de certificados ecológicos oficiales, objetivos de ahorro energético o mediciones de huella de carbono. CCOO exige a las administraciones responsables soluciones que garanticen el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y protección pública en materia de vivienda para al menos 1.500 hogares, de los cuales 1.000 deberían contar con un régimen de alquiler asequible, e interpela a Judith Piquet e Isabel Díaz Ayuso para que trabajen por alcanzar un consenso que aporte garantías, certezas y estabilidad a la mayoría social alcalaína. |