Este miércoles dejaba nuevos retrasos por robo de cable
Renfe ha retirado de forma preventiva tres trenes de Cercanías de Madrid después de detectar problemas relacionados con el sistema de frenos, una decisión que vuelve a poner el foco sobre el estado del material ferroviario que presta servicio en la Comunidad de Madrid, según han informado fuentes próximas a la situación.
La retirada se ha producido de manera simultánea y estaría relacionada con cuestiones que afectan directamente a la seguridad de la circulación. Renfe, por su parte, sostiene que las unidades están siendo sometidas a revisiones y comprobaciones técnicas antes de volver a prestar servicio. La decisión llega en un momento delicado para el sistema ferroviario madrileño, que acumula en las últimas semanas diferentes incidencias, retrasos y supresiones de trenes, lo que ha generado nuevas críticas entre los usuarios por la falta de regularidad en algunas líneas en las horas punta.
El episodio se suma a los problemas detectados recientemente en otros trenes de Renfe. La compañía ha tenido que apartar material Talgo Avril S106 de ancho fijo después de que se detectaran anomalías y fisuras en determinados componentes. En ese caso, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria autorizó la continuidad de las circulaciones bajo medidas reforzadas de control, mientras Renfe intensificaba las inspecciones.
En Madrid, la retirada de estas tres unidades de Cercanías puede tener especial importancia si coincide con momentos de mayor demanda, ya que la disponibilidad de trenes es uno de los elementos fundamentales para mantener las frecuencias previstas. Cualquier reducción de material obliga a reorganizar las circulaciones y puede traducirse en trenes más llenos, mayores tiempos de espera o supresiones puntuales. Por ahora, la prioridad pasa por determinar el alcance exacto de los fallos detectados y comprobar las condiciones de seguridad de las unidades retiradas antes de decidir su regreso al servicio. En el caso del Corredor del Henares, donde miles de viajeros utilizan diariamente las líneas C-2, C-7 y C-8, cualquier reducción significativa del material disponible puede acabar teniendo repercusión en los tiempos de espera y en la capacidad de los trenes.
Renfe Cercanías ha registrado este miércoles una serie de incidencias durante la hora punta que han afectado al servicio en varias líneas de Madrid. Uno de los problemas más significativos se produjo en la línea C-8, donde un robo de cable entre las estaciones de Cercedilla y Los Molinos provocó retrasos en los trenes, según han informado fuentes del operador.
Para facilitar el transporte de los pasajeros se establecieron trenes lanzadera que operan entre esas dos estaciones en ambos sentidos. Los viajeros que se dirigen a Chamartín-Guadalajara deben realizar un transbordo en la estación de Collado Mediano, lo que añade un inconveniente adicional a su trayecto habitual.
La línea C-8B también experimentó retrasos debido a una incidencia relacionada con los sistemas de señalización en el mismo tramo entre Cercedilla y Los Molinos. Esta situación fue provocada por trabajos programados que se estaban llevando a cabo en la infraestructura. El personal de Adif trabaja para resolver la incidencia lo antes posible.
Las líneas C-3 y C-4 también se vieron afectadas por una avería en la infraestructura entre Villaverde Bajo y Atocha. Esa avería puede derivar en demoras, detenciones y variaciones en el recorrido habitual de los trenes que operan en dirección a Atocha y Chamartín. La combinación del robo de cable y los problemas de señalización ha generado retrasos en las líneas C-3, C-4, C-8 y C-8B. |