Lo presenta esta tarde en el Lorca
El periodista y vecino de Rivas Enrique Villalba publica 'Historia de Rivas Vaciamadrid. De los orígenes a la refundación', un libro que nace tras siete u ocho años de investigación y que se presenta el martes 14 de abril a las 19.00 horas en el salón de actos Petra Martínez y Juan Margallo del centro cultural Federico García Lorca, con entrada libre.
Villalba llegó a Rivas en 2015 y pronto descubrió que apenas existía literatura histórica sistematizada sobre el municipio, más allá de algunos trabajos puntuales. "Vi que había detalles y un patrimonio en la ciudad que estaba prácticamente sin contar o contado de manera muy deslavazada", explica el autor. El punto de partida fue el estado de abandono de la zona del castillo de Rivas, a partir del cual comenzó a indagar y a desmontar "mucha mitología" arraigada incluso entre los ciudadanos más conocedores de la ciudad.
El proceso de investigación ha sido inusual, ya que Villalba ha tenido que buscar las fuentes por sí mismo en lugar de partir de trabajos ya existentes. Ha manejado aproximadamente 600 referencias, principalmente fuentes originales, incluyendo documentos de los siglos XI y XIV que ha optado por guardar porque su análisis exhaustivo le llevaría meses. El resultado es "un friso muy claro del sentir de las personas y de las instituciones que pasaron por aquí".
Una de las tesis principales del libro es que los orígenes de Rivas son mucho más antiguos de lo que se cree. Según el análisis del autor, hay asentamientos en la zona desde el paleolítico inferior, y el valle del Jarama podría albergar más yacimientos del paleolítico medio que Pinilla del Valle, considerada la zona con mayor concentración de la Comunidad de Madrid. Villalba sostiene que los primeros asentamientos como tales fueron carpetanos, aunque su tesis más transgresora es que nunca existió una Ripa Carpetana ni hubo romanos en el monte del castillo, sino que se trataba de un ribat, una fortificación religiosa musulmana de control y conquista.
"La geología de la zona ha condicionado su desarrollo", afirma Villalba. "Si hubiésemos tenido unos modelos de poblamiento, agricultura intensiva y ríos como en Alemania, probablemente la capital hubiese estado en Rivas y no en Madrid". El autor subraya que Rivas ha sido históricamente una frontera, "y eso nos da un carácter especial que no tienen otros lugares como Vicálvaro, Vallecas o Barajas. Eso nos da una identidad que se ha ido ganando con el tiempo".
Villalba advierte del riesgo de perder esa identidad: "Cuando no articulas un relato histórico con conclusiones lo suficientemente rotundas como para entender el sitio en el que vives, este se rellena con otros planteamientos que pueden ser ideológicos, literarios o de muchos tipos y pueden llevar a identidades falsas". El autor considera que la historia de Rivas, incluyendo su pasado islámico, mozárabe y judío, es "un elemento identitario que convendría que tanto el Obispado de Alcalá como el Ayuntamiento recuperasen".
En cuanto a la protección del patrimonio, Villalba valora que el avance del Plan General de Ordenación Urbana incluya figuras de protección para yacimientos que antes no estaban contemplados, aunque cree que se puede hacer más. Destaca elementos como el ferrocarril o el telégrafo como claves para entender la evolución del municipio, y confía en que Rivas, junto con otros ayuntamientos y la Comunidad de Madrid, está empujando para proteger los restos de la batalla del Jarama. "Se necesitan buenos investigadores, un estudio sistemático, conocer lo que hay. Y aceptar que algunos elementos se van a degradar. Pero tenemos que saber explicar lo importante", concluye. |