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10
Oct
2026
Encuentran una cápsula del tiempo escondida en un crucifijo PDF Imprimir E-mail
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Los restauradores encontraron documentos del siglo XVIII en un compartimento oculto

Un hallazgo fortuito en el interior de una talla del siglo XVIII ha permitido recuperar un testimonio directo de la vida cotidiana en la España de 1777. Los restauradores de la empresa Da Vinci Restauro, que trabajaban en la imagen del Cristo del Miserere de la iglesia de Santa Águeda, en el municipio burgalés de Sotillo de la Ribera, descubrieron un compartimento oculto bajo el paño que cubre la zona de las nalgas de la figura. En su interior había dos pliegos de papel escritos por ambas caras, cuatro páginas manuscritas de puño y letra de Joaquín Mínguez, entonces capellán de la catedral del Burgo de Osma.

El documento, redactado con una "cuidadosa caligrafía", según las crónicas de la época, no se limita a identificar al autor de la talla. El capellán aprovechó la ocasión para dejar constancia de múltiples aspectos de la realidad que le rodeaba, con la aparente intención de que su mensaje fuera descubierto siglos después. "Si bien es usual que muchas esculturas estén huecas, no lo es tanto encontrar en su interior unos documentos escritos a mano", ha explicado el historiador Efrén Arroyo, miembro de la Cofradía de Semana Santa de Sotillo de la Ribera, promotora de la restauración.

Los pergaminos, fechados en 1777 y firmados por Joaquín Mínguez, contienen un auténtico retrato socioeconómico de la zona. El capellán identifica al escultor de la talla, Manuel Bal, "Académico natural de San Bernardo de Yagüe y vecino en Campillo, ambos de este Obispado de Osma", y detalla que Bal fue también autor de otras cinco estatuas del altar mayor de la iglesia de Sotillo, incluida la de Santa Águeda. Los costes de los encargos, según el manuscrito, fueron cubiertos por Juan Antonio Serrano y Mañero, canónigo de Santiago y natural de la localidad.

En el plano agrícola, Mínguez enumera las cosechas predominantes en el Obispado del Burgo de Osma: "trigo, centeno, cebada, avena". Mención especial merece el vino de la "tierra de Aranda", del que asegura que su cosecha "es muy numerosa muchos años, tanto que en este tiempo se ha visto, por no coger en las bodegas, derramar mucho vino".

El documento también ofrece un testimonio sobre la salud pública del momento. Las enfermedades más comunes eran las "terciarias y cuartanas", fiebres derivadas de la malaria que duraban tres o cuatro días, así como el "dolor de costado y tabardillos", denominación de la época para la fiebre tifoidea.

En el apartado de costumbres, el capellán revela los entretenimientos preferidos por la población: "naipes, pelota, calva, barra y otros juegos pueriles". Añade datos de contexto general como que "la Corte está en Madrid", que "hay Correo y Gaceta para las noticias" y que "hay Inquisición, por lo cual no se experimentan errores contra la iglesia de Dios", además de señalar que "se contratan en funciones grandes toreros famosos de Salamanca".

El manuscrito menciona al rey Carlos III como monarca reinante, aunque contiene un error significativo: cita al Papa Clemente XIII, fallecido años antes, cuando el pontífice vigente era Pío VI. "Desconocemos el motivo de este error, pero igual fue también intencionado", ha aventurado el historiador Efrén Arroyo.

La decisión de ocultar el escrito en el interior de la talla parece responder a una suerte de "juego" o complicidad entre el firmante del documento y el autor de la obra, según la interpretación del historiador. "Parece que su intención era que se descubriera cientos de años después, por lo que el hueco existente en las nalgas del Cristo ha actuado como una 'cápsula del tiempo'", señala.

La talla, conocida popularmente en Sotillo de la Ribera como Cristo del Miserere, es una obra del siglo XVIII que estaba siendo restaurada en Madrid por la empresa Da Vinci Restauro cuando se produjo el hallazgo. El descubrimiento ha sido calificado de "sorprendente y singular" por los expertos, y ha generado un notable interés tanto por el contenido del manuscrito como por la propia historia de la imagen y su contexto histórico.

 

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