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11
Mar
2026
Se cumplen cuarenta años del referéndum de la OTAN PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por IUUn 52% de los españoles aprobó la entrada en el núcleo duro de la Organización

Este jueves se cumplen 40 años del referéndum que confirmó la pertenencia de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un plebiscito que dividió a la población y marcó la plena integración del país en el bloque occidental. Con una participación cercana al 60%, el 52,5% de los votantes apoyó la continuidad en la Alianza, mientras que un 39,9% se mostró en contra y un 6,5% se abstuvo.

El proceso de adhesión comenzó tras el discurso de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, el 25 de febrero de 1981, apenas dos días después del intento de golpe de Estado del 23-F. España comunicó su intención de integrarse en la OTAN el 2 de diciembre de 1981 y se convirtió oficialmente en el miembro número 16 el 30 de mayo de 1982.

El Partido Socialista, entonces liderado por Felipe González, utilizó el lema “OTAN, de entrada no” durante la campaña de las elecciones generales de 1982. Sin embargo, al llegar al poder, González cambió de postura y puso la decisión final en manos de la ciudadanía, lo que llevó a la dimisión de su ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, por desacuerdo con el giro hacia el “Sí”.

Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, señala que el cambio de González era “más que lógico” en un contexto marcado por la Guerra Fría. “No tenía más remedio si quería que España formase parte de la Comunidad Económica Europea (CEE)”, explica. De hecho, uno de los argumentos clave para permanecer en la OTAN fue que constituía una condición necesaria para asegurar la entrada de España en la CEE en 1986, como recuerda la historiadora Giulia Quaggio.

El texto sometido a referéndum incluía tres cláusulas clave para proteger los intereses nacionales:

La participación en la OTAN no incluiría la incorporación a la estructura militar integrada, revocada en 1999 con José María Aznar.

Se mantendría la prohibición de instalar o almacenar armas nucleares en España, reforzada con la adhesión al Tratado de No Proliferación en 1987.

Se procedería a la reducción progresiva de la presencia militar estadounidense en España, dejando operativas solo las bases de Rota y Morón, mientras que Zaragoza y Torrejón redujeron su presencia hasta 2004.

La pregunta planteada a los españoles fue: “¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?”. Más de nueve millones de ciudadanos respondieron afirmativamente, frente a seis millones ochocientos mil que votaron en contra.

Cuatro décadas después, la vigencia de aquel referéndum suscita debates. “El contexto de hace 40 años tiene poco que ver con el actual”, señala el analista político Eduardo Bayón. La Guerra de Irak en 2003, la llamada “muerte cerebral” de la OTAN por Emmanuel Macron en 2019, y la actual política de Donald Trump respecto a España, muestran un panorama muy diferente al de los años ochenta y noventa.

Fernando Vallespín apunta que la reciente negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases españolas en la guerra contra Irán es “impecable desde el punto de vista del Derecho Internacional”, y considera poco probable un boicot comercial estadounidense a corto plazo debido al alto valor estratégico de bases como Rota.

El referéndum también situó a España en el mapa internacional, con Estados Unidos, Alemania y la Unión Soviética atentos a los resultados. “Puso a España delante de toda la comunidad internacional”, afirma Quaggio, recordando que Estados Unidos priorizaba la conservación de sus bases militares y que los movimientos antibelicistas europeos tuvieron eco en ambos bloques.

Hoy, 40 años después, la consulta sobre la OTAN sigue siendo un hito histórico que permite reflexionar sobre la política de defensa, la soberanía y el papel de España en los equilibrios internacionales, en un contexto global que ha cambiado profundamente desde aquel 12 de marzo de 1986.

 

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