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07
Sep
2026
Fuente el Saz dedica una escultura a la Virgen de la Cigüiñuela PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Noreste
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Foto cedida por Ayuntamiento de Fuente el SazFue bendecida durante la Procesión de las Hogueras

La localidad de Fuente el Saz de Jarama ha vivido este fin de semana una de las jornadas más esperadas de su calendario festivo. El 6 de septiembre, con la puesta de sol, la Virgen de la Cigüiñuela recorrió los tres kilómetros que separan su ermita de la iglesia de San Pedro Apóstol, en la tradicional procesión conocida como "La Quema" o "La Entrada". Pero este año, la imagen de la patrona no ha viajado sola: por primera vez se ha encontrado en el camino con una nueva escultura que conmemora la esencia de esta tradición ancestral.

La tradición se remonta al siglo XVI. Según cuenta la leyenda, unos pastores encontraron una imagen de la Virgen enterrada cerca de un nido de cigüeñas y, al anochecer, los vecinos tuvieron que encender teas para iluminar el camino de regreso al pueblo. De ahí nació la advocación de la Virgen de la Cigüiñuela y la costumbre de rodear su procesión de hogueras cada 6 de septiembre.

Cuatro siglos después, la tradición sigue viva. La imagen, portada a hombros por seis vecinos, avanza entre llamas que iluminan el asfalto de la carretera, mientras jóvenes y niños corren con fardos de papeles para avivar el fuego. El humo llena el ambiente, las caras se enrojecen con el calor de las llamas y, entre el olor a paja quemada, la Virgen avanza escoltada por un espectáculo atávico que mezcla devoción y peligro.

No en vano, el dispositivo de seguridad se ha reforzado este año. El uso del fuego en la procesión y el posterior espectáculo de fuegos artificiales han obligado a desplegar un plan específico para garantizar la seguridad de los asistentes. Los bomberos, la Guardia Civil y Protección Civil acompañan a la imagen en todo el recorrido, conscientes de que el fuego, por más tradición que sea, nunca deja de ser un riesgo.

El momento más emotivo de esta edición llegó cuando la Virgen de la Cigüiñuela se encontró por primera vez con la nueva escultura que, a partir de ahora, formará parte del patrimonio del municipio. La obra, creada por el escultor Javier de Benito y la pintora Rocío Guerrero, rinde homenaje a la procesión de las hogueras y se ha instalado como un símbolo permanente de la identidad de Fuente el Saz. La escultura representa el instante fundacional de la devoción a la Virgen de la Cigüiñuela: el momento en que los pastores, guiados por las cigüeñas que se posaban siempre en el mismo lugar, comenzaron a excavar y descubrieron la imagen de la Virgen. No es una representación de la procesión, sino del hallazgo que dio origen a ella

El proyecto se enmarca en el Plan de Embellecimiento Urbano 2026, una iniciativa del Ayuntamiento de Fuente el Saz que cuenta con financiación de la Comunidad de Madrid (80%) y del propio consistorio (20%). Los artistas, que ya han realizado esculturas conmemorativas en otros municipios, han sabido capturar la esencia de una tradición que, pese a los siglos, sigue siendo el corazón de las fiestas patronales.

La procesión de la Quema no es solo un espectáculo de luz y fuego. Es el reflejo de la identidad de un pueblo que ha sabido mantener viva su memoria histórica a través de los siglos. Como escribió un periodista de El País en 1994, al atravesar el camino de hogueras, "uno no sabe si participa en una hermosa tradición o en un paseo para masoquistas". Pero para los vecinos de Fuente el Saz, la respuesta es clara: es tradición. Y este año, la nueva escultura que ha recibido a la Virgen en su camino es el testimonio de que, en un mundo que cambia a toda velocidad, hay tradiciones que merecen ser recordadas y celebradas. Porque el fuego, como la fe, se aviva con el tiempo.

 

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