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04
May
2020
El Ministerio del Tiempo se muda a Arganda en su cuarta temporada PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Arganda del Rey
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Foto cedida por RTVESe estrena esta noche en La Primera

Este martes vuelve a TVE la serie con la que muchos han aprendido Historia de España, y lo hace con sorpresa, pues el Ministerio del Tiempo abandona el Palacio de la Duquesa de Sueca, en el corazón de Madrid, para mudarse a la Zona Este, en concreto al edificio donde se ubicaba el centro emisor de onda corta de RNE, en Arganda.

El motivo, obviamente, son las obras que se están produciendo en el edificio histórico, una restauración que le sirve a la serie como excusa para acometer una mudanza que será protagonista de la cuarta temporada.

La nueva sede, ubicada en Arganda, se presentaba hace un par de semanas con la publicación de un episodio previo al estreno de la temporada en las redes de TVE. En esta precuela, con homenaje a Galdós y “guiño” al ataque informático del Hospital de Torrejón, los funcionarios explican los motivos del cambio, además de desvelar cómo se van construyendo los nuevos túneles en los que se instalarán las puertas por las que los protagonistas viajarán a distintas épocas de la Historia.

En cuanto al nuevo “campo de operaciones” de los ministéricos tiene su propia historia. Diseñado por Diego Méndez, uno de los arquitectos del Valle de los Caídos, se terminó de construir en 1949, pero no se inauguraría hasta cinco años después. Presidido por un gigantesco escudo franquista, hoy tapado por el logo de RTVE, fue uno de los centros emisores más importantes del país, hasta que la pública se llevó la radio a Noblejas, en Toledo.

A pesar de un tenue intento de revitalizar el espacio como sede de la frecuencia ionosférica hace una década, hoy el edificio está dedicado a los rodajes televisivos. Así, fue el epicentro del “Telepasión” de la pasada Nochebuena; y ha sido plató de series como “Velvet Colección”, “45 Revoluciones” o “La Valla”.

‘El Ministerio del Tiempo’, la serie que ha hecho historia de la televisión por su original mezcla de género fantástico, aventura e Historia, estrena su cuarta temporada el martes 5 de mayo en La 1. Nuevos capítulos, producidos por RTVE en colaboración con Globomedia (THE MEDIAPRO STUDIO) y Onza, que reúnen a la patrulla formada por Julián, Lola, Pacino, Alonso y Amelia, que se enfrentarán a complejas misiones que les conducen a tomar decisiones en contra de sus principios o ideales.

De la mano de Javier Olivares y Marc Vigil -productores ejecutivos de la serie- los protagonistas vivirán una temporada en la que pasado, presente y futuro se entrelazan más que nunca con intentos de cambiar el pasado y viajes al futuro; de modo que las bases sobre las que se asienta el Ministerio se tambalean. La aparición de una máquina del tiempo, el Anacronópete, añadirá más ciencia ficción. Los patrulleros descubrirán su existencia y que puede ser un arma letal si cae en las manos equivocadas.

‘El Ministerio del Tiempo’ ha celebrado una rueda de prensa online en la que han participado desde sus casas sus responsables e intérpretes Fernando López Puig, director de Contenidos y Canales de RTVE; ha destacado que la ficción ha sido precursora en el movimiento en redes y en éxito internacional y ha subrayado que en la nueva temporada “se han introducido las emociones como nunca” y eso va a enganchar: “Las historias son más trepidantes. Y hay un ambiente crepuscular, como de tiempo pasado, que le da un matiz que no ha tenido hasta ahora”, ha afirmado. “En cada secuencia hay algo interesante, algo que aprender y reflexionar, sobre dónde estamos y cómo somos”, ha añadido.

Javier Olivares, creador, productor ejecutivo y guionista, ha señalado que se trata de la temporada que “mejor engarzada está”: “Los personajes están más expuestos emocionalmente, y hay tramas que aparecen y desaparecen… Y, pese a que hay una historia cerrada en cada capítulo, al final hay un cuento completo”. En este sentido, Marc Vigil, director, productor ejecutivo y guionista, ha contado que el regreso implicaba “dar una vuelta de tuerca”: “Es más gamberra, hay más ciencia ficción, hay más de todo… Los actores están en un momento espectacular”.

Rodolfo Sancho ha destacado que volver ha sido “una experiencia increíble por la evolución del personaje, es un tipo partido en dos”, mientras que Hugo Silva ha señalado que a Pacino “un conflicto en el amor le va a servir para plantearse cosas de sí mismo”; Cayetana Guillén Cuervo ha explicado que su personaje Irene Larra “se potencia como agente de campo”.

Nacho Fresneda ha incidido en la “humanidad” que va adquiriendo su personaje y en su deseo de que la temporada guste a los ministéricos “tanto como nos ha gustado a nosotros hacerla”; igual que Macarena García que, emocionada al leer los guiones, está convencida de que los espectadores “van a flipar de verdad”; Aura Garrido ha contado que, aunque saldrá poco debido a compromisos anteriores, “volver a casa siempre es maravilloso y tengo muchas ganas de ver la temporada”. La última incorporación, Manuela Vellés, ha señalado que tiene “un regalazo de personaje”.

Tres años después de su última misión, la patrulla vuelve a reunirse tras descubrir en un NODO de 1943 a un galán de cine idéntico a Julián (Rodolfo Sancho), al que todos creían muerto. Ante el desajuste temporal, la maquinaria del Ministerio vuelve a ponerse en marcha para investigar si se trata verdaderamente de él.

Los patrulleros Lola (Macarena García), Pacino (Hugo Silva)Alonso (Nacho Fresneda) responden a la llamada de los responsables de la institución: Salvador (Jaime Blanch), Irene (Cayetana Guillén Cuervo) y Ernesto (Juan Gea). También Amelia (Aura Garrido) tendrá mucho que decir en el desenlace de esta primera misión. Junto a ellos, otras caras habituales: Angustias (Francesca Piñón), Velázquez (Julián Villagrán) o Elena (Susana Córdoba).

La serie además incorporará un nuevo miembro en próximos capítulos: Carolina (Manuela Vellés). Un personaje que descubre que viajar en el tiempo es la única forma de huir de un terrible presente en los 80 marcado por el maltrato. En esa misma época conoceremos a un joven Salvador Martí en los comienzos de su carrera, mientras que Irene en esta temporada se muestra como una agente más de acción, participando activamente en las misiones.

Entre las nuevas misiones, salvar la vida del dictador Francisco Franco (Pep Miras); o de monarcas como Isabel I (Rosa Blake) en la Inglaterra del siglo XVI, o Fernando VII (Juanjo Cucalón) en la España del IX. También tendrán que conseguir que Felipe IV (Edu Soto) del Siglo de Oro se case con Margarita de Austria. Una misión que lleva de cabeza a Velázquez porque si no hay boda, no podrá pintar las Meninas.

La patrulla viajará al Madrid de la movida para conseguir que Almodóvar (Carlos Santos) conozca a su actor fetiche; y mostrará un nuevo pero excepcional cruce entre Velázquez, preocupado por la desaparición de sus Meninas durante la Guerra Civil, y Picasso (Toni Zenet), que parece no encontrar inspiración para pintar el Guernica.

La nueva temporada homenajea a Emilio Herrera (Vicente Romero), un visionario que, en la primera mitad del siglo XX, diseñó la escafandra que daría origen a la utilizada por la NASA para llevar al hombre a la Luna. El ingeniero español se da la mano con científicos como Einstein (Thomas Sauerteig).

Y también a las mujeres que hicieron historia a comienzos del siglo XX: la cantante Josephine Baker (Astrid Jones), la artista y amante de Picasso Dora Maar (Stephanie Magin) y la pensadora Clara Campoamor (María Morales). Todas ellas se suman a personajes históricos como María Tudor (Rachel Lascar) en Inglaterra o María Cristina (Camila Viyuela) en España.

El nuevo despacho de Salvador, un inmenso archivo y las míticas puertas del tiempo se ubican ahora en un antiguo e imponente edificio de RNE en Arganda del Rey (Madrid), destacado exponente de la arquitectura de los años 40. Palacios y castillos han sido convertidos en platós de televisión: el palacio de Granja de San Ildefonso o el de Riofrío en Segovia, el palacio del Marqués de Santa Cruz en el Viso del Marqués en Ciudad Real, o el castillo de Guadamur en Toledo. Incluso Velázquez se ha podido pasear por las salas del Museo de Prado.

 

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