x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

20
Oct
2019
Mi Generación PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Foto cedida por Policía NacionalJesús Hernández Gallardo

Todos hemos pasado por ahí, eran épocas de estudiante, cuando soltabas tu espíritu aventurero y te sumabas a las manifestaciones de estudiantes. A mí me tocó en Zaragoza, en la Plaza de San Francisco, antesala del Campus Universitario, allí se formaban los tumultos de estudiantes, las cargas policiales a caballo, armados de porras gigantescas, botes de humo y pelotas de goma. En ese escenario no se miraba, no se atendían formas ni maneras de actuar, era una policía salvaje, los grises, sin miramientos a los chavales que pululábamos por allí, sin saber muchas veces las razones con toda certeza, tan solo por acompañar a unos y a otros que te animaban a esos menesteres. Fue otra época, donde realmente las reivindicaciones tenían más o menos sentido, porque la autoridad muchas veces actuaba con desprecio, sin demasiado sentido democrático en sus maneras de concebir la justicia.

Pero hoy no es así, la policía ha mejorado mucho, son consecuentes y miran el respeto al ciudadano. Lo vemos en las imágenes que nos brindan las televisiones, los golpes con porras los dan en zonas sin mucho riesgo, en las piernas, donde escuece y no hiere ningún órgano vital. Son profesionales de la seguridad, atienden por el orden público, tratan de evitar tumultos, avalanchas de ciudadanos que pueden producir daños personales.

Lo de Cataluña es otra dimensión, otra escala sin control por parte de nadie, sin una autoridad que contenga a los "infiltrados" o CDR que cada noche van a la guerra de guerrillas, al ataque organizado contra la policía, sea autonómica o nacional. Son descerebrados que atienden a una sombra con responsabilidad, una autoridad que se desmarca de su cargo para impulsar y llenar de maldad y odio las calles de Barcelona y otras ciudades catalanas. Les deslumbran las Comisarías y Delegaciones de Gobierno, estamentos que dependan del Gobierno Central, que dice no encontrar demasiado riesgo en los sucesos. Para mí se trata de una inacción premeditada, relacionada íntimamente con el alboroto electoral, con esos votos canallas que pueden sumar escaños, despreciando a los ciudadanos que piden ayuda.

La sombra del personaje gubernamental que atiza a los CDR está en boca de todos, se sabe pero no se quiere actuar. Estamos en medio de un proceso muy delicado, donde si no se actúa con eficacia, puede que dure más tiempo de lo que podamos imaginar. Mientras tanto las sumas de gastos de desperfectos cada día se irán sumando y quemando en las fogatas de esos indeseables. Llevan su kit para provocar hogueras, sus tornillos y bolas de acero para derribar policías y sus ácidos para dañar de verdad a quienes les caiga en el cuerpo.

Hoy dice el Presidente de la Generalidad que quiere una reunión urgente con el Gobierno Central sin condiciones, con la bochornosa idea de chantajear para que ceda a sus pretensiones independentistas.

Cataluña necesita la aplicación de alguna medida para evitar tanta violencia, para que miles de personas ajenas a estos actos reivindicativos, puedan llegar a la calma tan anhelada y que se normalicen las noches en todas las ciudades.

Ahora las circunstancias las vemos con otros ojos diferentes a los juveniles años, en que se actuaba sin demasiados miramientos, hemos madurado y los años nos han ido curtiendo de razones y experiencias. Es razonable que veamos a los policías como los héroes de esta refriega y que deseemos de ellos que no sufran más bajas y estén más apoyados por las autoridades responsables. Así es mi generación, hemos aprendido.

 

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas