x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

29
Ene
2017
Funeral del Pato Donald PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Jesús Hernández Gallardo

El Pato Donald ha perdido adeptos, se le sigue menos, los niños están desencantados con su gracia; ya no atrae a la gente con sus palabras sacadas de contextos de confusión y de risa, desconfían de sus hazañas, gestos, ilusiones y de su presencia.

De niño era de mis favoritos, me iba a la cama con sus aventuras, con los juegos que nos proponía a los infantes, suspirábamos día a día con toda la ilusión que forjaba su presencia en nuestras casas. Ahora ha aparecido su primo mayor Donald Trump, el dueño de las imágenes, el que de un plumazo de pato nos deja gris el panorama, deja de ser dibujo animado para ser espectador cautivo, encadenado a su presencia, arrancado de la vida y subyugado a sus iniciativas. El creador de sonrisas ha perdido el encanto, ahora son las órdenes, los dictámenes, muecas de severidad que se imponen en su reino, en su feudo huidizo y vacilante, en su cortijo de candados.

Acabaron las risas y la inocencia, son sombras del presente, ilusiones de la vista y de la vida. Se impone esta realidad castañeante que a todo el mundo nos acobarda, nos desvela la otra cara de la libertad, es decir, de la mentira y de la parálisis del mundo.

Teníamos que haber votados todos los habitantes del mundo, porque a todos nos afecta, todos notaremos el recorte de derechos, quedarán lesivas nuestras aspiraciones, nuestras esperanzas por el mundo, la iniciativa pasará a ser deber, orden, dictamen.

Se nos ha enjaulado la vida, pasamos a ser marionetas del patoso Donald, de ese ser que camina por el mundo con las tijeras en la mano y con paso firme, sin pararse ante nada ni ante nadie; es como un robot sin sentimientos que lleva humeantes sus pilas de androide y cuadriculada maquinaria.

Algunos buscan el gesto de debilidad, el guiño que nos haga tener ese esperado resquicio de ilusión, la misericordia que se le busca al ser humano, pero hasta ahora ha imperado el humanoide al margen del sentir, fuera de los conceptos de sentimientos y de sensibilidades.

Los votantes se enrocan, dicen que no es lo que buscaban, que les devuelvan la papeleta para iniciar el proceso, pero ya es tarde, se ha puesto en marcha la maquinaria que no piensa, la que se deja guiar por estadísticas y matemáticas que no tienen fallos ni retrocesos, que ejercen su profesión sin mirada para atrás ni a los lados, solo existe el frontal.

Dicen por ahí que le han votado, que han sido muchos quienes buscaban el otro lado de la vertiente, la otra cara; la verdad ha sido otra, se ha encontrado la cara oculta de la luna, cuando se buscaba al sol resplandeciente. Muchos lloran después de sus primeros pasos, ahora quieren otra alternativa, cuando el monstruo está en marcha.

El Pato Donald ha muerto, ha nacido su primo el antagonista, quien no se atiene a razones y santificará al cómico, al genuino pariente al son de las barras y estrellas; será que esta bandera estará formada a partir de ahora por barrotes acerados y por estrellados contra un muro al sur del país.

Jesús Hernández Gallardo

Funcionario del Estado

Torrejón de Ardoz

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar















ChoniEncuesta

A Todo Color








Noticias Relacionadas