El antecedente de lo que hoy es el Mes de las Letras nació en los 80
Torrejón de Ardoz ha experimentado una notable evolución en su oferta cultural literaria a lo largo de las últimas cuatro décadas. Lo que comenzó como una iniciativa local pionera en 1981 se ha transformado en un completo ecosistema literario que abarca ferias del libro, certámenes nacionales y un mes de actividades en torno a la lectura. El hilo conductor de esta evolución es el actual Mes de las Letras, que cada año llena la ciudad de actividades culturales durante abril y mayo.
La historia de las ferias del libro organizadas en Torrejón no comenzó en los años 90, sino a principios de la década de 1980. El germen se encuentra en la I Feria del Libro Infantil y Juvenil, que se celebró en la Plaza Mayor del 25 al 31 de mayo de 1981.
Según publicó el diario El País el 20 de mayo de 1981, este certamen fue el primero de estas características que se celebraba en España, teniendo como único precedente la famosa feria de Bolonia (Italia). La iniciativa, que perseguía el fomento de la lectura entre los más jóvenes, incluyó casetas de venta de libros, visitas de colegios, concursos de dibujo y canción, charlas literarias, recitales poéticos y pasacalles musicales.
El éxito de aquella primera edición impulsó la continuidad del certamen. La III Feria del Libro Infantil y Juvenil se celebró del 30 de mayo al 5 de junio de 1983, según se recoge en el cartel anunciador conservado de aquella edición. La iniciativa, por tanto, no fue un evento puntual, sino que se consolidó en los primeros años de la década.
La persona que estuvo detrás de aquella primera feria fue el poeta y maestro Fernando Calvo García, un verdadero activista cultural que entendió la necesidad de acercar los libros a los vecinos. Suya fue también la idea de que hubiera una sección de "autores locales" en las bibliotecas, para dar visibilidad a los escritores de la casa.
El salto cualitativo se produjo en 1990. La antigua Feria del Libro se transformó en el Salón del Libro de Torrejón de Ardoz, que se celebraba en noviembre. El cambio de nombre no fue casual. El evento ya no era solo una feria de venta de libros con actividades para niños. Se había convertido en un Salón: un espacio más amplio que incluía conferencias, exposiciones, encuentros con autores y, como eje central, la convocatoria de un certamen literario nacional consolidado.
El tema central del III Salón fue "La literatura de ciencia ficción", una temática moderna y atrevida que demuestra que la cultura en Torrejón no era provinciana y estaba al día de las tendencias literarias del momento.
El evento incluyó la convocatoria de la IV Edición del Certamen Literario Nacional "Villa de Torrejón", con la Biblioteca Pública "Enrique Tierno Galván" (ubicada entonces en la calle Mármol) como punto de referencia para la recogida de originales y la difusión de las bases.
Este esfuerzo por dotar a la ciudad de espacios para la cultura se complementó en 1992 con la inauguración del Centro Cultural "El Parque" en el barrio Parque de Cataluña, que vino a aumentar la red de equipamientos culturales de la ciudad.
El certamen literario asociado al Salón del Libro alcanzó su propia entidad. El Certamen Literario Nacional "Villa de Torrejón" se consolidó como un concurso de referencia en los años 90. La primera edición se celebró en 1990, y el libro ganador fue "El país de los cangrejos", de Isidro Vicente de la Fuente, publicado por el Ayuntamiento en 1991.
El certamen no fue un evento puntual. La documentación existente demuestra que tuvo continuidad durante al menos una década. Se tiene constancia de las siguientes ediciones:
· I Certamen (1990): Obra ganadora: "El país de los cangrejos", de Isidro Vicente de la Fuente.
· III Certamen (1992): Obra ganadora: "Historias de Al-Andalus", de Alfredo Macías Macías (publicada en 1993).
· IV Certamen (1993): Obra ganadora: "Diario de cuarenta días", de Ángel Esteban (publicado en 1994).
Estos certámenes no solo estimularon la producción literaria local, sino que también crearon un vínculo entre el Ayuntamiento y los creadores de la ciudad. Los libros publicados (muchos de ellos hoy descatalogados y muy buscados por coleccionistas) son hoy una joya bibliográfica que atestigua la rica tradición literaria de Torrejón.
La I Feria del Libro Infantil y Juvenil de 1981 fue un éxito pionero. La III edición de 1983 consolidó el modelo. Sin embargo, la edición de 1985 no transcurrió por los cauces previstos. Aquel año, la Feria del Libro no fue solo un evento cultural. Se convirtió en el escenario de una protesta vecinal y estudiantil que reflejaba la efervescencia social de la Transición.
El conflicto no nació en la feria, sino semanas antes, en la Universidad Popular de Torrejón. La chispa saltó cuando a seis profesores con contrato administrativo solo se les renovaba por dos meses, hasta junio. El miércoles 24 de abril de 1985, 18 profesores (12 contratados laborales y 6 con contrato administrativo) se encerraron en la Universidad Popular en solidaridad con sus compañeros.
El lunes 29 de abril, la Policía Municipal desalojó a los últimos 10 profesores que permanecían encerrados. El Ayuntamiento, gobernado entonces por el PSOE con José de Cruz como alcalde, despidió a los 18. El concejal de Cultura y Enseñanza, el socialista Antonio Sánchez Doncel, negó que hubiera un trasfondo ideológico: era, según él, "un problema administrativo".
Los profesores, sin embargo, exigían la readmisión de todos, la contratación indefinida para los seis administrativos y la dimisión del equipo rector de la Universidad Popular, encabezado por su director: Francisco García Lorca.
Al día siguiente, martes 30 de abril, con la Casa de la Cultura cerrada y bajo el lema "la cultura no se cierra", alumnos y profesores dieron clase en la calle, en la puerta del centro, en la calle de Londres. Los estudiantes exigieron en asamblea la dimisión del director y la readmisión de todos los profesores.
El conflicto llegó a su punto álgido de visibilidad pública el martes 14 de mayo de 1985. El consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Manuel de la Rocha, debía pronunciar el pregón inaugural de la Feria del Libro de Torrejón. Pero no llegó a hacerlo.
Según publicó El País al día siguiente, las "sonoras muestras de protesta" de un numeroso grupo de alumnos de la Universidad Popular impidieron la celebración del acto. La Feria del Libro de 1985 no fue la fiesta cultural que cabría esperar, sino el escenario de una reivindicación laboral y educativa que secuestró el evento más importante del año.
Los estudiantes distribuyeron un comunicado que contradecía la versión oficial del conflicto. Unos 200 alumnos continuaban recibiendo clases fuera del recinto universitario en señal de protesta. Desde el 16 de mayo, las clases se impartían en la Casa de la Juventud, cedida por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento. Una delegación de profesores y alumnos se desplazó a Madrid para tratar de mantener conversaciones con el Ministerio de Educación y Ciencia.
Dos de los profesores despedidos regresaron a las aulas tras llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento, pero el conflicto dejó una profunda huella en la memoria colectiva de Torrejón.
El director de la Universidad Popular en 1985, Francisco García Lorca, era entonces el funcionario municipal señalado por los profesores despedidos y los alumnos, que exigían su dimisión. Sin embargo, su trayectoria política dio un giro radical.
Años después, en 1997, García Lorca se convirtió en alcalde de Torrejón de Ardoz tras una moción de censura que desbancó al PP, gobernando en coalición con Izquierda Unida. Permaneció en el cargo hasta 1999.
Hoy, ya retirado de la primera línea política, preside el Consejo Asesor de la Ciudad, un órgano consultivo creado por el actual alcalde, Alejandro Navarro (PP), para asesorar al Ayuntamiento en asuntos de relevancia.
El mismo García Lorca que, como director de la Universidad Popular, fue objeto de las protestas de los profesores despedidos y de los alumnos que pedían su dimisión, se sienta ahora en la mesa de los exalcaldes para aconsejar a la Corporación municipal.
El fulgurante ciclo cultural abierto en 1981 comenzó a agotarse en 1993. La razón no fue una mala gestión, sino un cataclismo económico. El 21 de mayo de 1992 se llevó a cabo la retirada masiva de las tropas estadounidenses de la Base Aérea de Torrejón. La ciudad perdió de golpe un impacto económico anual de 20.500 millones de pesetas (unos 123 millones de euros al cambio actual).
El Ayuntamiento, huérfano de su principal fuente de ingresos, entró en una profunda crisis financiera. El presupuesto para cultura se desplomó. El Salón del Libro (un evento grande y costoso) desapareció. El Certamen Literario Nacional "Villa de Torrejón" (el de novela y narrativa) también se desvaneció. La editorial municipal se apagó.
Sin embargo, la cultura no murió. Demostrando una gran capacidad de resistencia, el Ayuntamiento mantuvo vivo el Certamen de Textos de Teatro Breve, un evento más modesto y económico, que se celebró ininterrumpidamente desde 1994 hasta al menos 1999, como demuestra el libro "Obras Premiadas. Certamen textos de teatro breve 1994 a 1999" , publicado por el Consistorio en 1999.
Torrejón no entró en un paréntesis cultural. Entró en una reconversión. La ciudad pasó de depender de los dólares americanos a reinventarse como un polo logístico e industrial, y la cultura se readaptó a los nuevos tiempos (y a los nuevos presupuestos).
El Certamen Literario Nacional "Villa de Torrejón" (abierto a ambos sexos) desapareció en 1993. Sin embargo, su espíritu no se perdió. Evolucionó. El Ayuntamiento decidió crear una nueva iniciativa para un público más específico: el Certamen Nacional de Narrativa para Mujeres "Mujer al Viento".
El cambio fue estratégico: se pasó de un certamen generalista a uno especializado en narrativa escrita por mujeres. El objetivo ya no era solo estimular la creación literaria, sino también promover la igualdad y visibilizar el talento femenino, un enfoque acorde con los tiempos y con la sensibilidad social del siglo XXI.
El certamen "Mujer al Viento" ha tenido continuidad hasta la actualidad. En 2025 se celebró la X edición. El premio para la ganadora es de 1.200 euros y la publicación de la obra, y el certamen está específicamente dirigido a mujeres.
Hoy, todo este legado se engloba dentro del Mes de las Letras, una programación cultural que se extiende durante abril y mayo y que incluye:
· La Feria del Libro de Ocasión en la Plaza Mayor.
· El Certamen Nacional de Narrativa para Mujeres "Mujer al Viento" .
· Encuentros con autores de primer nivel (Laura Portas, Pablo Rivero, etc.).
· Cine, cuentacuentos, teatro, circo y actividades familiares.
· El tradicional trueque literario "un libro por un libro" .
· La lectura continuada del Quijote el 23 de abril.
· El XXVI Certamen Literario Escolar.
La evolución literaria de Torrejón es un ejemplo de cómo una iniciativa local puede crecer, adaptarse a los tiempos y consolidarse como un referente cultural. Desde la Feria del Libro de 1981 (la primera de España), pasando por el Salón del Libro de 1990 y el Certamen "Villa de Torrejón" en los 90, sobreviviendo a la crisis de 1993 con el Certamen de Teatro Breve, hasta el actual "Mujer al Viento" y el Mes de las Letras, el Ayuntamiento ha demostrado una apuesta continuada por la lectura, la creación literaria y la visibilidad de los autores locales. |