El Stabat Mater de Los Trabajos completó su Estación de Penitencia
El Miércoles Santo dejó en Alcalá de Henares una jornada de intensa devoción, con dos de sus citas más esperadas: la procesión del Santísimo Cristo de la Esperanza y el Trabajo, que partió desde el Patio del Convento de Nuestra Señora de la Esperanza, y la del Cristo Atado a la Columna, conocida popularmente como la del ‘Cristo de las Peñas’, que congregó a miles de personas en la angosta calle Imagen.
A las 19:30 horas, el Santísimo Cristo de la Esperanza y el Trabajo inició su salida desde el Patio del Convento de Nuestra Señora de la Esperanza (vulgo ‘Las Claras’), dando comienzo a una de las procesiones más esperadas del Miércoles Santo complutense. El cortejo avanzó por las calles del centro histórico en un recorrido cargado de tradición y devoción: RRMM de la Esperanza, calle Gallo, calle Santa Úrsula, Plaza Rodríguez Marín, Plaza de Cervantes, calle Pedro Gumiel, Plaza de San Diego, calle Bedel, calle Libreros, Plaza de Cervantes, calle Gallo, calle Trinidad, para regresar al convento.
El paso del Cristo estuvo acompañado musicalmente por la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Preciosísima Sangre de Valladolid, una formación invitada que creó un ambiente de solemnidad y recogimiento. El año pasado, la lluvia impidió completar el recorrido, lo que hizo que la emoción de este Miércoles Santo fuera aún más esperada por los fieles.
La procesión del Cristo de la Esperanza y el Trabajo es una de las más singulares de la Semana Santa alcalaína, ya que el Cristo y la Virgen procesionan juntos en el mismo paso, formando un Stabat Mater que representa a la Virgen al pie de la Cruz.
Unos minutos antes de las 20:00 horas, las puertas del convento de la calle Imagen se abrieron para dar inicio a la procesión del Santísimo Cristo Atado a la Columna y María Santísima de las Lágrimas y del Consuelo, que volvió a congregar a miles de personas en el entorno del casco histórico. La calle Imagen presentaba un lleno absoluto desde mucho antes de la salida, reflejando la expectación que genera cada año esta procesión.
El momento de la apertura de puertas volvió a ser uno de los más emotivos, con los primeros sones musicales y la expectación contenida entre los asistentes. El recorrido llevó al Cristo por la calle de la Imagen, Mayor, Carmen Calzado, Cerrajeros, plaza de Cervantes (lado del Corral de Comedias), calle Mayor, Cervantes y Santiago.
El acompañamiento musical estuvo a cargo de la Agrupación Musical Pasión y Muerte de Ajalvir para el paso del Cristo, y la Banda Sinfónica de Juventudes Musicales de Alcalá para el paso de Palio de María Santísima de las Lágrimas.
El Miércoles Santo en Alcalá tiene uno de sus instantes más emblemáticos en la calle Santiago. Allí, el Santísimo Cristo Atado a la Columna y María Santísima de las Lágrimas y del Consuelo se encontraron frente a frente, en un gesto que cada año congrega a cientos de fieles que esperan con emoción el momento en que ambas imágenes se miran antes de continuar su recorrido.
El encuentro es un instante de profunda devoción y recogimiento. Los pasos se detienen frente a frente, las bandas de música callan o interpretan piezas especialmente escogidas para la ocasión, y los fieles contemplan en silencio el momento en que el hijo y la madre se encuentran en el camino de la Pasión. Este año, la climatología acompañó, con una temperatura suave y mucho menos viento que en jornadas previas, lo que favoreció tanto la asistencia de público como el desarrollo del desfile.
La procesión de la Hermandad de la Columna, con su salida a gatas y el encuentro de las imágenes en la calle Santiago, volvió a demostrar el profundo arraigo de una devoción que se remonta a décadas atrás. El ‘Cristo de las Peñas’ es uno de los máximos exponentes de la Semana Santa complutense, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. La combinación de tradición, esfuerzo y devoción convierte a esta procesión en una de las más singulares del calendario, y cada año demuestra que la devoción al ‘Cristo de las Peñas’ sigue más viva que nunca. Alcalá tiene en el ‘Cristo de las Peñas’ y en su encuentro con la Virgen uno de los máximos exponentes de su Semana Santa. |