El PP optó por la abstención en una moción defendida por Vox
El Pleno de Cibeles, que es el órgano de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, se reunió para debatir una proposición presentada por el partido Vox. Esta proposición solicitaba que el Ayuntamiento abandonara el Consorcio Casa Árabe, recuperara el edificio que se cedió en 2008 y lo destinara a usos culturales para los ciudadanos de Madrid. La propuesta surge a raíz de un informe del Tribunal de Cuentas de 2025 que señalaba irregularidades significativas en la gestión del Consorcio.
El concejal Fernando Martínez Vidal, representante de Vox, presentó la iniciativa. Durante su intervención, se apoyó en las conclusiones del informe del Tribunal de Cuentas, que fue aprobado el 18 de diciembre de 2025 Este informe destaca varias debidades en el sistema de interno del Conscio Casa Árabe, incluyendo:
Falta de Procedimientos Formalizados: Se identificaron carencias en la gestión y planificación.
Resultados Económicos Negativos: La entidad ha estado enfrentando resultados negativos recurrentes, lo que ha llevado a la necesidad de financiar sus actividades mediante el uso del remanente de tesorería.
Incertidumbre sobre la Viabilidad: La situación financiera genera dudas sobre la sostenibilidad futura del Consorcio.
Martínez Vidal argumentó que, debido a estas irregularidades, el Ayuntamiento debería seguir el ejemplo de la Comunidad de Madrid, que ya había decidido retirarse del Consorcio.
La concejala Paula Gómez-Angulo, del Partido Popular (PP), se abstuvo en la votación y defendió que el informe del Tribunal de Cuentas no fue una sorpresa para el Ayuntamiento. Afirmó que el Consistorio había estado alertando sobre los problemas financieros y de gestión en Casa Árabe durante un tiempo. Gómez-Angulo mencionó que esta presión había llevado a la dimisión de la anterior responsable, Irene Lozano, y al nombramiento de un nuevo director con experiencia diplomática.
La concejala también destacó que desde febrero de 2025 se han implementado varias medidas para mejorar la situación, tales como:
Aprobación de una nueva relación de puestos de trabajo.
Unificación de sueldos para evitar disparidades.
Vigilancia continua por parte del Ayuntamiento sobre la gestión del Consorcio.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se opuso a la propuesta de Vox, defendiendo el papel de Casa Árabe como una institución crucial para la diplomacia pública de España. La concejala María Caso acusó a Vox de utilizar el informe del Tribunal de Cuentas como una excusa para promover prejuicios ideológicos y de no haber denunciado irregularidades ante ningún tribunal. Además, Caso argumentó que el informe contenía recomendaciones que el Ministerio estaba asumiendo, lo que indicaba una disposición a mejorar la gestión.
La concejala también enfatizó que defender Casa Árabe es defender la diversidad cultural y religiosa de Madrid, y criticó la propuesta de Vox como un acto de islamofobia.
Pilar Sánchez, concejala de Más Madrid, también criticó a Vox por utilizar el informe del Tribunal de Cuentas sin un análisis adecuado. Recordó que muchas de las deficiencias mencionadas en el informe se remontan a ejercicios anteriores y defendió que Casa Árabe ya estaba al servicio de los madrileños, quienes participan activamente en sus actividades culturales y formativas. Sánchez acusó a Vox de mantener una "doble vara de medir" en temas de transparencia, aludiendo a la Fundación Toro de Lidia.
En el turno final, Martínez Vidal reiteró que el informe del Tribunal de Cuentas fue emitido después del cambio de dirección en Casa Árabe y sostuvo que, mientras el Ayuntamiento continúe formando parte del Consorcio, sería cómplice de una gestión deficiente. La votación resultó en un rechazo a la proposición de Vox, con el PSOE y Más Madrid votando en contra y el PP absteniéndose. La discusión refleja tensiones políticas sobre la gestión cultural y la diversidad en Madrid, así como diferentes visiones sobre el papel de Casa Árabe en la sociedad. |