Harán oficial el veto en el próximo Pleno
Este viernes se produjo un evento significativo en la política de la Comunidad de Madrid relacionado con el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz. Esta situación se centra en la gestión del hospital por parte de la empresa Ribera Salud y ha generado un debate intenso entre los diferentes grupos políticos en la Asamblea de Madrid.
El grupo político Más Madrid solicitó la creación de una comisión de investigación en la Asamblea para analizar el impacto de la gestión de Ribera Salud en la calidad asistencial del Hospital de Torrejón. Esta solicitud fue motivada por la aparición de audios en los que un alto directivo de la empresa mencionaba la necesidad de rechazar pacientes o prácticas que no fueran "rentables".
El Partido Popular (PP), que tiene mayoría absoluta en la Asamblea, rechazó esta solicitud. El rechazo fue formalizado a través de un escrito enviado a la Mesa de la Asamblea, donde el PP busca llevar a votación su veto en la próxima sesión. Este acto ha sido interpretado como un intento de silenciar las preocupaciones sobre la gestión del hospital y la colaboración público-privada en el ámbito sanitario.
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, criticó fuertemente la decisión del PP, acusándolo de censura. Según Bergerot, esta situación no es nueva y ha sido una constante ante cualquier iniciativa de la oposición relacionada con la sanidad pública y su gestión privada. Ella argumenta que el PP impide que se investigue el uso de los recursos públicos y la transparencia en la gestión del dinero destinado a la salud.
Bergerot también hizo una comparación entre la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, y el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, sugiriendo que Ayuso ejerce un control excesivo sobre el Parlamento, lo que limita la capacidad de la oposición para fiscalizar la gestión pública. Esta comparación implica una crítica a la falta de democracia y transparencia en la gestión de la sanidad pública.
La portavoz de Más Madrid advirtió que el veto a la comisión de investigación representa un obstáculo para esclarecer cómo funciona el modelo de colaboración público-privada en la sanidad. Según ella, este modelo está perjudicando gravemente la sanidad pública, lo que se refleja en el colapso del sistema y en las listas de espera que afectan a más de un millón de personas.
Bergerot concluyó su declaración señalando que este veto no solo perpetúa la situación actual, sino que también permite que empresas como Ribera Salud y Quirón continúen beneficiándose económicamente a expensas de la salud pública. La crítica se centra en la percepción de que las empresas privadas están obteniendo ganancias millonarias mientras el sistema de salud pública enfrenta serios problemas. |