Se trata de una fiesta que data de los tiempos de Felipe II
La Fiesta de la Vaquilla es un evento tradicional que se celebra anualmente en Fresnedillas de la Oliva, en honor a San Sebastián. Este ritual ancestral se caracteriza por su ambiente festivo y su rica simbología, transformando las calles del municipio en un escenario vibrante de personajes y actividades lúdicas.
La celebración comienza con el repicar de los cencerros a la medianoche, marcando el inicio de la festividad. Los primeros en salir a las calles son los Judíos, un grupo de jóvenes que se visten con llamativos monos floreados, pañuelos y cencerros. Su recorrido los lleva hasta la Plaza de la Constitución, donde realizan el acto simbólico de "traer el carro".
A las 9:00 horas del día siguiente, se lleva a cabo el acto central de la fiesta: la suelta y las carreras de la Vaquilla. Este personaje, representado por un joven que lleva un armazón de madera que simboliza al animal, es el eje de la celebración.
La fiesta cuenta con varios personajes que desempeñan roles importantes:
El Alcalde y el Alguacil: Representan la autoridad del evento. El Alguacil, interpretado por Javier, destaca su vestimenta, que incluye una banda, tilines y un sombrero característico hecho por las mujeres del pueblo. Los colores de estos trajes son típicos de la festividad: rosa, azul y blanco.
El Escribano y la Guarrona: Este matrimonio cómico, interpretado por hombres en atuendos extravagantes, añade un toque grotesco a la celebración. Aunque el papel de la Guarrona es femenino, es interpretado por un hombre, lo que resalta el predominio masculino en esta fiesta.
Las mujeres del pueblo: Aunque no son protagonistas en los roles principales, son las encargadas de confeccionar los elaborados trajes y adornos que dan vida y color a la festividad.
Después de las carreras, los personajes se dirigen a la iglesia para participar en una misa y una procesión en honor a San Sebastián. Durante esta ceremonia, se mantiene la tradición de la ofrenda, donde los Judíos llevan monedas que se depositan en un cesto como parte del ritual.
El momento culminante de la jornada se produce al atardecer, a las seis de la tarde, con el simbólico "sacrificio" de la Vaquilla. Este acto se representa mediante un disparo de escopeta al aire, seguido de un ritual de comunión en el que los asistentes beben la "sangre" de la Vaquilla, que en realidad es vino tinto servido por el Escribano y la Hilandera desde un barreño en la plaza.
La celebración no termina aquí; al día siguiente, el 21 de enero, se lleva a cabo la Fiesta de la Vaquilla de los Casados. En esta ocasión, los hombres casados asumen el protagonismo, lo que cierra un ciclo de intensa tradición que refuerza la identidad y cohesión de la comunidad de Fresnedillas de la Oliva. |