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25
Sep
2018
Crean una app para ayudar a detectar la dislexia PDF Imprimir E-mail
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Un 15% de la población está afectado, pero muchos no lo saben

A pesar de que la gente relaciona la dislexia con el hecho de confundir “izquierda” y “derecha, la dislexia es un trastorno del aprendizaje relacionado con la lectura. Por tanto, se trata de un problema de adquisición de la lectura que aparece en la edad en la que aprendemos a leer y, si no se trata adecuadamente, podemos arrastrar las dificultades asociadas a la dislexia hasta la edad adulta.

Cuando una persona con dislexia lee, su cerebro necesita realizar un esfuerzo mucho mayor que el de una persona que no tenga estos problemas de lectura. A pesar del esfuerzo extra, la probabilidad de que la persona con dislexia lea de manera poco fluida, con errores y sin seguridad, es muy alta. En última instancia, estas dificultades pueden afectar de manera negativa tanto a la vida académica, como a la vida laboral o, incluso, social de la persona con dislexia. No obstante, la dislexia no tiene relación con la inteligencia.

Los primeros signos de la dislexia suelen aparecer en edad preescolar. Los niños con dislexia normalmente tardan más tiempo en empezar a hablar, tienen un vocabulario reducido y les cuesta entender lo que oyen o leen. De hecho, tienden a confundir palabras que suenan parecido, o que se escriben parecido. Escribir sin faltas de ortografía puede ser particularmente complicado.

A pesar de esto, la dislexia no es un trastorno unitario; es decir, existen diferentes “subtipos” de dislexia, cada una con sus características concretas. Según el clásico modelo de Coltheart, si atendemos a qué “ruta” o camino de procesamiento del lenguaje se ve alterada por la dislexia, podemos diferenciar entre:

  • Dislexia fonológica: Las dificultades se encuentran en la ruta fonológica (encargada de convertir letras en sonidos). Tienen problemas para leer palabras y letras semejantes físicamente, o para leer palabras poco conocidas o inventadas. En caso de leer una palabra inventada, tienden a leerla como una palabra parecida que sí exista.

  • Dislexia superficial: Las dificultades se encuentran en la ruta léxica o visual (encargada de asociar las letras con el significado). A estas personas les cuesta tomar una palabra como un conjunto, y confunden palabras que suenan igual o semejante, o hacen sustituciones.

  • Dislexia profunda (mixta): Las dificultades se encuentran en las dos rutas. Su lectura se basa principalmente en el significado, por lo que presentan más problemas a la hora de leer palabras abstractas, y suelen sustituir palabras relacionadas por su significado, aunque no se parezcan por el sonido o la escritura.

A nivel cerebral, las personas con dislexia muestran pequeñas diferencias en áreas repartidas por toda la corteza. Estas áreas están están relacionadas con procesos cognitivos más generales, como la atención, la percepción, la memoria y el razonamiento, o con aspectos más específicos del lenguaje y la lectura, como el área de Déjerine, encargada de las “imágenes visuales” de las palabras.

Actualmente resulta posible estimular las capacidades cognitivas más alteradas en la dislexia de una manera científica y profesional desde tu propio smartphone o tableta a través de Apps específicas para evaluar y tratar la dislexia como la de CogniFit Dislexia.

La cantidad de personas afectadas por la dislexia nos ha ayudado a tomar conciencia de este trastorno de la adquisición de la lectura, por lo que la demanda de tratamiento, tanto para niños como para adultos, ha aumentado. La posibilidad de complementar este tratamiento (a menudo neuropsicológico, logopédico y psicológico) con actividades de estimulación cognitiva validadas científicamente a través de aplicaciones específicas para este trastorno, permite optimizar los resultados del tratamiento.

Una de las grandes ventajas de estas aplicaciones es que nos permiten trabajar nuestra función cognitiva desde cualquier lugar y en cualquier momento, de una manera motivante y entretenida. El formato de App hace que resulte cómodo y fácil de promover la salud cognitiva de nuestro cerebro. Además, estas aplicaciones acercan la intervención de la dislexia a personas que, de otra forma, tendría dificultades para poder acceder a ella.

En el caso de la aplicación de CogniFit para la dislexia, además de entrenar de una manera personalizada las capacidades cognitivas relacionadas con este trastorno, permite realizar una evaluación. Esta evaluación específica para la dislexia nos ayudará a conocer nuestro riesgo de padecer dislexia y a medir nuestro estado cognitivo. Iniciar el entrenamiento con una evaluación es lo más indicado para poder adaptar al máximo la intervención. Debemos tener en cuenta que este tipo de aplicaciones científicas con el tiempo han mejorado y refinado sus características hasta convertirse en complementos eficaces a los tratamientos para la dislexia.

 

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