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28
Jun
2025
Alcalá también celebró su Procesión del Corpus PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Sociedad Alcalá
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Foto cedida por Obispado de AlcaláFue el acto central de la celebración en la Diócesis

Muchos municipios de la diócesis de Alcalá de Henares celebraron el domingo 22 de junio de 2025 la solemnidad del Corpus Christi. La procesión principal tuvo lugar por la tarde en la ciudad complutense entre la Catedral-Magistral y la parroquia de Santa María. Estuvo precedida por la oración de vísperas. Tras el rezo de vísperas presididas por Mons. Antonio Prieto Lucena, obispo de Alcalá de Henares, comenzó la procesión con el Santísimo Sacramento en la custodia, que recorrió las calles haciendo estaciones en varios altares preparados con esmero y dedicación.

En la plaza de Cervantes, el obispo indicó que llegamos a este lugar «acompañando a Jesús sacramentado, que quiere bendecir nuestra ciudad y nuestras familias. Damos gracias a Jesús, que ha querido quedarse con nosotros en la Eucaristía ¡a Él sea todo el honor y la gloria!» y, antes de la bendición con el Santísimo, pidió «a Jesús por la paz en Oriente Medio, en Ucrania, en Nigeria, en Sudán y en tantos países que sufren la guerra. Como decía el Papa León esta mañana: ‘La guerra no resuelve los problemas, sino que los amplifica y produce heridas profundas en la historia de los pueblos, que tardan generaciones en cicatrizar. Ninguna victoria armada podrá compensar el dolor de las madres, el miedo de los niños ni el futuro robado'». La procesión concluyó a las nueve y media de la noche en la parroquia de Santa María, donde el obispo bendijo con el Santísimo y se rezó la Salve Regina.

Por la mañana, el obispo complutense presidió la Santa Misa en la Catedral-Magistral y en ella recordó que «nunca deberíamos acostumbrarnos al milagro de la Eucaristía, ni vivirlo con rutina. Es el mismo Jesucristo, Dios y hombre verdadero, el que está en la Eucaristía, con su cuerpo, con su sangre, con su alma y su divinidad. No es un símbolo de Jesucristo, es Jesucristo mismo, que vive y nos ama escondido bajo las especies de pan y de vino».

 

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