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El Ayuntamiento pide ayuda tras nombrar a un único funcionario para los tres puestos
El Ayuntamiento de Villarejo de Salvanés, un municipio de 8.000 habitantes en el sureste de la Comunidad de Madrid, atraviesa una crisis administrativa que amenaza con paralizar la gestión municipal. El Pleno aprobó por unanimidad el pasado 30 de julio una moción para reclamar medidas urgentes ante la falta de interventor y tesorero, dos puestos esenciales que llevan meses sin cubrir.
Pero el problema es más grave de lo que parece. La moción, suscrita por todos los grupos políticos, revela que el Consistorio no solo carece de interventor y tesorero, sino que ha encadenado vacantes, ceses y largos periodos sin cobertura efectiva de estos puestos. Y lo que es peor: la única persona que desempeña las funciones de secretaría, intervención y tesorería está desbordada, asumiendo el trabajo que deberían realizar al menos dos o tres funcionarios.
El origen del caos se remonta al pasado mes de marzo. El 26 de marzo de 2026, la funcionaria que venía desempeñando las funciones de secretaría municipal de forma interina cesó en su puesto. Al día siguiente, la nueva secretaria titular, nombrada por la Comunidad de Madrid, tomó posesión. Pero en el mismo acto de toma de posesión solicitó una excedencia. El Ayuntamiento se quedó sin secretario desde ese mismo momento.
A esta situación se añadió el cese voluntario, el 14 de mayo de 2026, de quienes desempeñaban los puestos de Intervención y Tesorería. Desde entonces, el Ayuntamiento no dispone de estos dos puestos. Según la información trasladada al Consistorio, la Comunidad de Madrid ha efectuado cerca de cien llamamientos a interinos de la bolsa nacional para intentar cubrirlos, sin que hasta la fecha haya sido posible.
La documentación oficial muestra que, en la actualidad, una sola persona, Gonzalo Palacio Sánchez, figura como secretario-interventor-tesorero del Ayuntamiento de Villarejo de Salvanés. No está claro si es un nombramiento accidental o interino, pero lo que sí está claro es que una sola persona está asumiendo las funciones de tres puestos que, en un municipio de 8.000 habitantes, deberían estar cubiertos por al menos dos o tres funcionarios. Esta situación está provocando retrasos, acumulación de expedientes y graves dificultades para atender con normalidad las obligaciones económicas, presupuestarias y contractuales del Ayuntamiento.
La falta de interventor y tesorero está teniendo consecuencias directas en la vida del municipio. Para numerosos trámites es necesario el informe previo del secretario municipal, del interventor y del tesorero. Sin esos informes, los expedientes no pueden avanzar.
Según la moción, se encuentran comprometidos numerosos expedientes necesarios para la prestación de servicios públicos, el pago a proveedores y la ejecución de inversiones. Entre ellos se encuentran los contratos y servicios necesarios para la celebración de las fiestas populares, uno de los principales acontecimientos sociales, culturales y económicos del municipio. La imposibilidad de completar estos expedientes a tiempo podría llegar a comprometer su celebración.
Además, la sucesión de distintos funcionarios habilitados con criterios cambiantes ha generado inseguridad jurídica. "Expedientes que durante años se tramitaron de una determinada manera, bajo la supervisión de diferentes secretarios, interventores y tesoreros, pasan posteriormente a considerarse incorrectos, insuficientes o incompletos", señala la moción, lo que obliga a revisar actuaciones anteriores y rehacer documentación.
La moción, que será trasladada a la Comunidad de Madrid, al Ministerio de Función Pública y a la FEMP, reclama que se agilicen los procesos selectivos y los procedimientos de provisión de estos puestos. También solicita una asistencia estable, suficiente y continuada mientras permanezcan sin cubrir, y criterios técnicos homogéneos que eviten interpretaciones contradictorias.
Pero el Ayuntamiento reconoce que el problema no es puntual, sino estructural. "No resulta proporcionado exigir a un municipio de aproximadamente 8.000 habitantes el cumplimiento de procedimientos de elevada complejidad técnica sin garantizar, al mismo tiempo, la cobertura efectiva y continuada de los puestos reservados a funcionarios con habilitación de carácter nacional", señala la moción.
La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha advertido en reiteradas ocasiones de la necesidad urgente de cubrir estos puestos, especialmente en los municipios de menor población. La falta de secretarios, interventores y tesoreros impide a los ayuntamientos aprobar subvenciones, tramitar contratos, gestionar expedientes urbanísticos, rendir cuentas o ejecutar presupuestos.
La paradoja es que el Ayuntamiento de Villarejo de Salvanés no puede contratar directamente a estos funcionarios. Su selección, nombramiento y cobertura dependen de procedimientos en los que intervienen la Administración del Estado y la Comunidad de Madrid. Sin embargo, son los vecinos, las asociaciones, las empresas y los proveedores quienes sufren las consecuencias de una paralización que el Consistorio no puede resolver por sí mismo.
La moción aprobada por unanimidad es un grito de auxilio. Un reconocimiento explícito de que el Ayuntamiento está atado de manos, con un único funcionario para tres puestos esenciales y una gestión que se tambalea al borde del colapso. |