La droga estaba escondida en los asientos
En un reciente operativo llevado a cabo en Torrejón de Ardoz, la Policía Nacional ha arrestado a un hombre que se encontraba en posesión de una cantidad significativa de hachís, específicamente 1000 gramos. La detención se produjo durante un control rutinario de tráfico en el que el comportamiento del conductor despertó sospechas entre los agentes.
Los agentes notaron que el conductor mostraba un evidente estado de nerviosismo al ser identificado, lo que generó inquietud y llevó a los policías a realizar una inspección más detallada del vehículo. Este nerviosismo fue un factor clave que alertó a los agentes sobre la posibilidad de que el individuo estuviera involucrado en actividades ilícitas.
Durante la inspección del automóvil, los agentes observaron que las costuras de los asientos presentaban signos de manipulación. Esta observación fue crucial, ya que sugirió que algo podría estar oculto en el interior del vehículo. Ante esta evidencia, los policías decidieron proceder con una búsqueda más exhaustiva.
La búsqueda dio como resultado el descubrimiento de dos paquetes envueltos en papel film, que estaban ocultos bajo el asiento del copiloto. Estos paquetes emitían un fuerte olor característico del hachís, lo que llevó a los agentes a abrirlos para verificar su contenido. Al hacerlo, encontraron que cada uno de los paquetes contenía cinco paquetes más pequeños, que también parecían ser hachís, corroborando así la sospecha inicial de los agentes.
Como resultado de estos hallazgos, el conductor fue detenido bajo la acusación de ser el presunto autor de un delito contra la salud pública. Posteriormente, el detenido fue puesto a disposición judicial, donde se determinarán las acciones legales a seguir en su contra. |