Los operarios podrán abatir a tiros a las cotorras
El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, en Madrid, busca una empresa especializada para controlar la fauna silvestre del municipio, centrando su atención en palomas, cotorras, gansos del Nilo y conejos. Esto se hace para evitar riesgos de salud y seguridad, así como para mantener la sanidad ambiental y el ecosistema. Se ha licitado un contrato por tres años valorado en 150.000 euros para este servicio. Los gansos del Nilo, en particular, son una especie que preocupa, ya que son muy territoriales y agresivos, y se están expandiendo en España. El Ayuntamiento destaca que estas especies exóticas pueden volverse invasoras, lo que requiere un control de su población para proteger la diversidad biológica nativa. La empresa seleccionada deberá realizar un diagnóstico inicial de la población, que se repetirá cada año, para determinar el tamaño de las especies mencionadas y gestionar adecuadamente su captura o traslado. La empresa deberá tener acuerdos con centros de recuperación, y cualquier animal que no pueda ser trasladado por enfermedad deberá ser sacrificado. También deberá realizar un control sanitario de los animales, incluyendo análisis para detectar enfermedades. La población de gansos del Nilo, aunque en cantidad reducida, también será considerada para su captura. Los ejemplares capturados serán sacrificados humanamente según la normativa de bienestar animal. Los conejos, por su parte, están causando daños en las zonas verdes y pueden suponer un riesgo para la seguridad pública. La captura de conejos se permitirá con hurones. En cuanto a las cotorras argentinas, que ya son un problema en otras áreas, se intervendrá principalmente en espacios públicos, aunque también se podrá actuar en recintos privados con autorización. El plan prevé 156 horas anuales para las capturas de estas aves, que se podrán abatir con carabinas de aire comprimido en zonas seguras. Además, el Ayuntamiento señala que las palomas están bien adaptadas al entorno de Torrejón, encontrando alimento y agua fácilmente. Sin embargo, su proliferación puede causar problemas de salud pública, por lo que se consideran una posible plaga urbana. Para gestionar su población, se quiere capturarlas utilizando jaulas en las azoteas de los edificios. También se incluye en el control a cualquier otro animal silvestre que pueda representar un riesgo para la salubridad, seguridad o el ecosistema. Este proyecto tiene como objetivo garantizar que los niveles poblacionales de estas especies no superen límites aceptables, permitiendo una coexistencia segura entre humanos y animales en el municipio. |