x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

02
Abr
2020
Los profesionales trabajamos, con responsabilidad y profesionalidad, para salvar vidas PDF Imprimir E-mail
Punto D Vista - Otra mirada
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Foto cedida por SATSETeresa Galindo Rubio, enfermera y Secretaria General de SATSE Madrid

Las últimas noticias son preocupantes ya que al aumento de fallecidos por el Covid-19 se une, también, el incremento de profesionales infectados. Hace tiempo que reclamamos la compra de mayor número de EPIs, el incremento en la rotación de los que están en primera línea de cuidado y la realización de tests rápidos tanto entre los usuarios como los profesionales y que era necesario realizar un cambio de estrategia, que se materializó en la apertura de un macro hospital de campaña, el más grande de Europa, en Ifema.

Cambio que, en principio, parecía positivo pero que con el trascurrir del tiempo no parece la mejor idea tal y como la han planteado ya que, como dice el refrán popular, “Han desvestido un santo para vestir a otro”. Desmontar la Atención Primaria, los centros de salud, es dar un paso en el camino equivocado, especialmente ahora donde cada error cuenta y retrasa la salida de la crisis sanitaria.

Además, cerrar centros de salud y ordenar el traslado de sus enfermeras y médicos a Ifema ha provocado malestar entre los usuarios, que no solo se ven privados de su asistencia sanitaria más cercana, sino que deja sin cobertura a miles de madrileños, especialmente aquellos que lo tienen más difícil para acceder a este bien público, los que viven en las localidades más pequeñas.

La mayoría de los centros de salud que se han cerrado corresponden a pequeños pueblos de nuestra comunidad. Sus usuarios deberán ahora desplazarse en coche para acudir a ellos cuando antes lo hacían a pie. Nuestros mayores, muchos de ellos demandantes de este servicio sanitario, tendrán que pedir la colaboración de familiares o vecinos para desplazarse al nuevo centro de salud por lo que la movilidad se incrementará. Con esta medida, equivocada a nuestro entender, tal vez, se produzca el efecto contrario al deseado ya que muchos decidirán no acudir al centro de salud y cuando lo hagan tal vez su patología ya no sea leve sino grave o muy grave y, entonces, tendrán que intervenir los servicios hospitalarios, ya excesivamente saturados.

La Atención Primaria es esencial para los ciudadanos madrileños, y que funcione correctamente, vital. No hay que olvidar que, aunque la pandemia del coronavirus sea nuestra principal preocupación, siguen existiendo otras patologías que también necesitan de cuidados y éstos se estaban proporcionando en los centros de salud ante la imposibilidad de muchos hospitales de ofrecerlos con las debidas garantías de seguridad.

Algo parecido está ocurriendo con las residencias privadas de mayores, muchas de ellas intervenidas por la Consejería de Sanidad ante la imposibilidad de su correcto funcionamiento. Las residencias son espacios enfermeros, sí o sí, y necesitan de este profesional para lograr un correcto funcionamiento. ¿Comprenderán ahora el malestar de los profesionales de la Agencia Madrileña de Salud (AMAS), titular de las residencias públicas, cuando se quejaban al Gobierno autonómico de que estaban abandonados?

Muchas residencias privadas, y también públicas, han necesitado del rescate de la Consejería de Sanidad para impedir el fallecimiento de sus residentes ante la precaria situación en la que se encontraban por la falta de enfermeras y enfermeros y la dificultad de conseguir profesionales que trabajen en ellas ¿Pero cómo van a hacerlo si sus condiciones laborales y profesionales son infinitamente peores que hacerlo en el Sermas? Urge modificar sus condiciones laborales y profesionales para evitar que las residencias de mayores, tanto públicas como privadas, se descapitalicen de su bien más preciado y necesario, las enfermeras y enfermeros.

La sanidad privada es el tercer pie sobre el que ha de asentarse nuestra lucha contra la pandemia del coronavirus y, en nuestra opinión, no se está aprovechando como debiera. La Comunidad de Madrid tiene la ventaja sobre otras regiones de contar con un número importante de hospitales privados, que en esta difícil situación, por sus profesionales y también por su tecnología, serían una ayuda inestimable.

Los hospitales privados de la Comunidad están, al igual que los del resto del Estado, bajo el gobierno del Ministerio de Sanidad pero ¿tantas dificultades existen para que trabajen juntos hospitales públicos y privados en esta situación de alarma sanitaria? Los profesionales ya lo hacen y el trasvase de pacientes de unos a otros debería ser igualmente sencillo en estos tiempos de urgencia.

Los profesionales, con responsabilidad y profesionalidad estamos trabajando para salvar vidas frente al Covid-19. Esperemos que esta frase no sea solo eso sino una filosofía que no solo aplican los profesionales en su día a día sino muy especialmente los que nos dirigen.

Teresa Galindo Rubio, enfermera y Secretaria General de SATSE Madrid

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas