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08
May
2026
Declaran visto para sentencia el juicio de las mascarillas PDF Imprimir E-mail
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Piden 24 años para Ábalos y 19 y medio para Koldo

El juicio por la trama de los contratos de mascarillas ha quedado visto para sentencia este miércoles en el Tribunal Supremo. El exministro de Transportes José Luis Ábalos hizo uso de su derecho a la última palabra para denunciar los juicios paralelos que se usan para intoxicar los procesos judiciales. Toda esta causa estaba predeterminada. Todo el proceso ha ido con esa predeterminación acompañado con la presión mediática, señaló. Me parece pura melancolía hablar del derecho al honor. Es imposible defenderse.

Por su parte, Koldo García, exasesor de Ábalos, pidió disculpas y aseguró estar totalmente destrozado personal, social, mediática y laboralmente. No tengo dinero. No he recibido ninguna dádiva. Me he matado a trabajar. Insistió en que nunca recibió dinero de Víctor de Aldama, al que ayudé en todo lo que pude. En todo. No he aceptado ni un solo euro del señor Aldama. No tengo nada. Una furgoneta de 18 años, una moto, hipotecas. He dormido en el coche. Mi suegra me ha pagado el colegio de mi hija. Aldama renunció a su turno de última palabra.

El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, justificó las altas penas que pide: 24 años para Ábalos, 19,5 para Koldo García y 7 para Víctor de Aldama. Considera probado el enriquecimiento ilícito y la organización criminal nada menos que desde lo más alto de un gobierno. Para Aldama, el fiscal admite que su colaboración con la justicia podría rebajarle aún más la condena.

La acusación popular pidió 30 años para Ábalos y otros 30 para Koldo, mientras que para Aldama reclama 5,2 años en vista de su colaboración. El abogado de la acusación, Alberto Durán, subrayó la gravedad de las actuaciones corruptas practicadas por una trama que, según ha subrayado, se lucró con la enfermedad en la pandemia de la covid. No es la primera organización ni será la última que lo hace, pero sí es la primera vez en una situación gravísima, la de la covid-19. Mientras miles de personas morían, ellos se lucraban, y mientras la sociedad estaba confinada, ellos falsificaban pases de movilidad, llenaban furgonetas y coches oficiales de señoritas o sobrinas, colocaban a sus amantes o buscaban residencias vacacionales para que el señor ministro se relajara.

El abogado de Aldama, José Antonio Choclán, aseguró que el empresario no constituye, no crea, no es el jefe de ninguna trama. No constituyó ninguna organización criminal, sino que se integró y se le capta en una que ya estaba plenamente asentada. Víctor es la persona que llama a la puerta para decirles, oye, si quieres una obra pública, vas a tener que pagar una comisión. Era un recaudador de fondos entregados a Koldo y a Ábalos. Puso en valor su colaboración para destaparla frente al aparato estatal. Eso requiere un premio. Según el letrado, gracias a esa colaboración se ha demostrado la existencia de hechos mucho más graves y se han identificado a otros miembros próximos al PSOE y al Gobierno, como al exsecretario de Organización de los socialistas Santos Cerdán.

La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, negó la pertenencia de su representado a una organización criminal que habría estado en funcionamiento desde 2015. A lo sumo, si tal organización hubiera existido, su cliente sería como muchísimo un cooperador no necesario. El que sí tiene una organización criminal es Aldama, sentenció. Recordó que el empresario ha confesado que pertenece a una organización criminal y por algo será. Señaló que hay un elefante rosa en la habitación del que nadie habla, que es el blanqueo de capitales, que no se juzga en esta vista.

Sobre los pagos mensuales de 10.000 euros que recibió Koldo durante más de año y medio de Aldama, la abogada dijo que los apuntes del empresario en los que constaba K 10.000 podrían responder a diez mil cosas. En concreto, la K podía identificar, por ejemplo, a Koldo Ibarra, uno de los socios de Aldama, o a otras personas que constaban en sus agendas como Karmina o Ketty. Insistió en que el dinero en metálico que manejaba su cliente no provenía de fondos irregulares y que el uso de efectivo es legal.

En relación con el pago del alquiler a Jéssica Rodríguez, la abogada argumentó que Koldo se limitó a apoyar a su jefe después de que la mujer chantajeara al exministro con hacer públicas sus fotos juntos. ¿Qué hizo Koldo? Proteger a su jefe. Sacar dinero de la cuenta de su hija y de la personal sin recibir beneficio alguno. Aquí no estamos para juzgar si al señor Koldo y al señor Ábalos les gustaban las mujeres, ni tampoco para averiguar si Koldo engañaba al partido e iba recogiendo tiques por el suelo. Eso no es problema de esta sala, lo será del PSOE con Koldo.

Por su parte, el abogado de José Luis Ábalos, Marino Turiel, denunció la indefensión de su cliente ante la negativa de los jueces a dar acceso a los dispositivos electrónicos intervenidos a los acusados. Defendió la legalidad de los contratos de mascarillas. Insistió en que esta causa no tiene más evidencia que los correos y las declaraciones del señor Aldama. Sobre las contrataciones de Jéssica Rodríguez y Claudia Montes, el letrado insistió en que no hay ninguna evidencia de que el ministro presionara a ningún directivo. Ninguno de los representantes de Adif, Ineco o Logirail dijo haber recibido indicación alguna. Solo el gerente territorial norte de Logirail dijo haber recibido llamadas intimidatorias, pero fueron de Koldo García.

 

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