El Presidente no acudió a la celebración tradicional del Día de Reyes
Sus Majestades los Reyes acompañados por Su Alteza Real la Princesa de Asturias han presidido en el Palacio Real de Madrid la tradicional celebración de la Pascua Militar, una ceremonia profundamente enraizada en la vida castrense española. Don Felipe y Doña Letizia acompañados por la Princesa de Asturias presidieron la celebración de la Pascua Militar, que constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar.
A su llegada a la Plaza de la Almudena, Sus Majestades los Reyes y Su Alteza Real la Princesa de Asturias fueron recibidos por la ministra de Defensa, Margarita Robles Fernández. A continuación, accedieron a la Plaza de la Armería donde les saludaron el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska Gómez; el jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón; y el jefe del Cuarto Militar de la Casa de S.M. el Rey, teniente general Eduardo Diz Monje.
Tras los honores de ordenanza (arma presentada, Himno Nacional completo y salvas de veintiún cañonazos), Su Majestad el Rey pasó revista a la formación, acompañado del jefe de Estado Mayor de la Defensa, el jefe del Cuarto Militar y el coronel jefe de la Guardia Real al mando.
Finalizada la revista, Sus Majestades los Reyes y Su Alteza Real la Princesa de Asturias se dirigieron, por la Escalera de Embajadores, a la Saleta de Gasparini, donde recibieron el saludo de las comisiones, en el siguiente orden: Órgano Central de la Defensa y Estado Mayor de la Defensa, presidida por el jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón; Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo, presidida por el general del Aire Miguel Ángel Villarroya Vilalta; Ejército de Tierra, presidida por el general de Ejército Amador Enseñat y Berea; Armada, presidida por el almirante general Antonio Piñeiro Sánchez; Ejército del Aire y del Espacio, presidida por el general del Aire Francisco Braco Carbó; Guardia Civil, presidida por la directora general María de las Mercedes González Fernández; y Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, presidida por el almirante Santiago Bolíbar Piñeiro. Finalizados los saludos Sus Majestades los Reyes y Su Alteza Real la Princesa de Asturias ocuparon su puesto en el Salón del Trono.
A continuación, Don Felipe impuso las condecoraciones a 20 de los comisionados. Unas palabras de la ministra de Defensa precedieron a las de Su Majestad el Rey, en las que destacó que "la presencia constante en tantos escenarios y nuestro compromiso con la seguridad internacional, con el multilateralismo y, en definitiva, con el orden global basado en normas, no serían posibles sin la preparación, que tanto prestigio nos ha dado y nos da en el mundo”.
La celebración de la Pascua Militar, constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar. En dicho acto se realiza un balance de las vicisitudes del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el siguiente. Además, se imponen condecoraciones militares a aquellos civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que se han hecho acreedores de ellas durante el año vencido.
El origen de la Pascua Militar se remonta al reinado de Carlos III, cuando, el 6 de enero de 1782, se recuperó la localidad menorquina de Mahón, que se hallaba en poder de los ingleses. Como expresión de júbilo, Carlos III ordenó a los virreyes, capitanes generales, gobernadores y comandantes militares que, en la fiesta de la Epifanía, reuniesen a las guarniciones y notificasen en su nombre a jefes y oficiales de los ejércitos su felicitación.
El discurso del Rey Felipe VI durante la Pascua Militar ha abordado temas de gran relevancia en el contexto actual, destacando la creciente sensación de amenaza que enfrenta Europa y la necesidad de contar con unas Fuerzas Armadas bien preparadas. El Rey comenzó su discurso dirigiéndose a la Princesa de Asturias, quien actualmente se encuentra en la Academia General del Aire. Subrayó la importancia de su formación en el ámbito militar, enfatizando que esta preparación es esencial para su futuro papel como heredera de la Corona y futura Mando Supremo de las Fuerzas Armadas.
Felipe VI hizo un reconocimiento especial a los militares españoles que se encuentran desplegados en misiones en el extranjero, tanto en tierra como en el mar. Agradeció su dedicación y esfuerzo en la búsqueda y mantenimiento de la paz y la estabilidad en un panorama geoestratégico complejo, marcado por conflictos bélicos y crisis humanitarias.
El monarca destacó que el año 2025 ha dejado una "sensación creciente de amenaza" que afecta al corazón de Europa. En este contexto, enfatizó la importancia de contar con Fuerzas Armadas que posean un alto grado de formación y adiestramiento, así como una capacidad de adaptación probada. También hizo hincapié en la necesidad de que las Fuerzas Armadas estén bien equipadas y pertrechadas.
Felipe VI mencionó el impulso que ha dado la Unión Europea al rearme, especialmente ante la amenaza que representa Rusia. Además, hizo referencia al cambio en el escenario internacional con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, lo que ha influido en las dinámicas de seguridad global.
El Rey se refirió a la exigencia de Donald Trump para que los miembros de la OTAN inviertan el 5% de su PIB en defensa. Afirmó que España ha demostrado su compromiso con la seguridad internacional y resaltó la importancia de continuar el esfuerzo de rearme junto a los aliados. En este sentido, la industria de defensa juega un papel fundamental, y la integración de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados, es crucial para la transformación del sector.
Felipe VI repasó las diversas misiones que España ha llevado a cabo bajo la bandera de la ONU, la Unión Europea y la OTAN. También recordó el papel clave de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que celebró su 20 aniversario en noviembre pasado. Hizo un homenaje a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que han hecho el sacrificio supremo al entregar sus vidas en acto de servicio.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, también tuvo un papel destacado en el evento. Expresó su deseo de que en 2026 España continúe actuando en pleno respeto al ordenamiento jurídico internacional, sugiriendo de manera velada la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Robles reafirmó que España es un país "socio serio, responsable, fiable y comprometido" en los marcos internacionales, defendiendo la paz y los valores democráticos.
Una de las novedades del acto fue la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien asistió a la cumbre de la Coalición de Voluntarios para Ucrania en París. Esta falta fue criticada por el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien argumentó que España merece un líder que esté presente en eventos tan significativos para la seguridad del país.
El acto, que marca la inauguración del año militar, fue presidido por los Reyes de España junto a la Princesa Leonor. Tras la interpretación del himno nacional y una salva de 21 cañonazos, Felipe VI pasó revista a la formación militar y posteriormente se dirigió al Palacio Real, cerrando así una ceremonia que subrayó la importancia de la defensa y la seguridad en el contexto actual. Este discurso refleja la preocupación del monarca por la situación geopolítica actual y la necesidad de un compromiso firme por parte de España en el ámbito de la defensa y la cooperación internacional. |