CSIF considera inadmisible que agresor y víctimas puedan volver a coincidir
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha denunciado públicamente que el interno que agredió gravemente a dos funcionarios en el módulo de Enfermería del Centro Penitenciario de Soto del Real continúa en la misma prisión, sin que se haya producido su traslado. La agresión tuvo lugar el pasado 29 de septiembre y, a día de hoy, la Dirección del centro y la Dirección de Ejecución de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias mantienen al interno en Soto del Real, y CSIF ya realizó esta misma petición el pasado 7 de octubre sin que se hayan tomado las oportunas medidas.
Desde CSIF consideran absolutamente inadmisible que dos trabajadores que han sufrido una agresión, uno de ellos aún de baja laboral como consecuencia de la misma, puedan verse obligados a coincidir nuevamente con su agresor cuando regresen a su puesto de trabajo, por lo que exigen a la Dirección del centro y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que el agresor sea trasladado de manera urgente en conducción especial a otro centro penitenciario. El sindicato pregunta si este es el respaldo que reciben los trabajadores penitenciarios después de ser agredidos y si se ha pensado en las consecuencias físicas y psicológicas que puede suponer para las víctimas volver a encontrarse con su agresor, y exige que la administración penitenciaria explique a los representantes de los trabajadores por qué este interno continúa en Soto del Real, qué medidas se han adoptado para proteger a los funcionarios agredidos y para tratar de evitar posibles situaciones como la ocurrida.
Para CSIF, el apoyo institucional no puede limitarse a palabras de solidaridad después de una agresión, y la Administración tiene la obligación de proteger a sus trabajadores, garantizar su seguridad y adoptar medidas eficaces para evitar que vuelvan a quedar expuestos a situaciones de riesgo. Este nuevo episodio vuelve a evidenciar, según el sindicato, la problemática que llevan tiempo denunciando: las enfermerías penitenciarias se están convirtiendo en auténticos psiquiátricos encubiertos, donde se atiende a internos con patologías psiquiátricas complejas sin disponer de los recursos humanos, sanitarios y de seguridad necesarios. CSIF insiste en la necesidad urgente de reforzar las plantillas, incrementar el personal especializado en salud mental y abrir nuevos centros y unidades psiquiátricas penitenciarias, así como la actualización de los medios de intervención, porque los trabajadores no pueden seguir asumiendo las consecuencias de la política de falso buenismo llevada a cabo desde la Dirección de Ejecución Penal y la falta de recursos de la Administración.
El sindicato exige que se valore de manera inmediata el traslado del interno a un establecimiento adecuado a sus necesidades asistenciales y de seguridad, así como la adopción de medidas que garanticen una reincorporación segura de los dos trabajadores agredidos, y subraya que no puede ser que los funcionarios sean agredidos mientras cumplen con su trabajo y que después sean las propias víctimas quienes tengan que afrontar las consecuencias de la falta de decisiones de la Administración. Desde CSIF exigen a la Dirección del centro y a Instituciones Penitenciarias que dejen de mirar hacia otro lado y asuman su responsabilidad, porque los funcionarios agredidos merecen protección, respeto y soluciones inmediatas, no indiferencia ni promesas vacías. |