Jesús Vergara leyó el pregón de la Fiesta
Este sábado, Colmenar Viejo celebró uno de los eventos más esperados del año: ‘La Vaquilla’. Este evento tiene un significado especial, ya que fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1986, lo que resalta su importancia cultural y social en la región. Desde las 16:00 horas, 26 Vaquillas recorrieron las calles del municipio. Este desfile es un momento crucial de la celebración, donde los participantes, ataviados con pañuelos, realizan bailes y chascos con las hondas, creando un ambiente festivo y animado.
El evento continuó con la lectura del pregón, un discurso inaugural que marca el inicio oficial de las festividades. Este año, el pregón fue pronunciado por Jesús Vergara, conocido como el vaquillero de la Vaquilla ‘Loquilla’, quien celebraba su 25 aniversario en esta tradición. Posteriormente, en la Plaza del Pueblo, se llevó a cabo el baile de las 26 Vaquillas participantes. Este espectáculo fue presenciado por un público entusiasta que ocupó una grada con capacidad para aproximadamente 600 personas, lo que demuestra el gran interés y la participación de la comunidad en este evento.
Después del baile, se realizó la entrega de premios. Primero, se reconoció a las Vaquillas infantiles, seguido por la entrega de premios a las Vaquillas de adultos. Este reconocimiento es fundamental para fomentar la participación y el esfuerzo de los vaquilleros en la celebración. La Asociación de Vaquilleros también otorgó premios en varias categorías, incluyendo los mejores bailes y mayorales, tanto en la categoría infantil como en la adulta. Esta entrega de premios no solo celebra el talento y la dedicación de los participantes, sino que también refuerza el sentido de comunidad y tradición.
La celebración culminó con el baile y la simbólica muerte de la Vaquilla ‘Loquilla’ en el Pósito Municipal. Este acto es una parte tradicional del evento que simboliza el cierre de las festividades. Para finalizar, los asistentes pudieron disfrutar de una degustación de rosquillas y sangría en el interior del edificio, lo que añadió un toque gastronómico a la celebración y permitió a los participantes compartir un momento de camaradería y disfrute. |