Un toro rezagado provocó los únicos momentos de tensión de la mañana
Si el primer encierro estuvo marcado por la caída de aguanieve, este domingo la imagen en las calles de SanSe era muy diferente, y es que la localidad amanecía con un tiempo estable que animaba a los corredores a ponerse delante de los astados. Así unos 1.500 valientes saltaban al ruedo para participar en el segundo y último Encierro Blanco de la localidad, que, al igual que el del día anterior, fue un encierro rápido de menos de dos minutos y bastante limpio, pues la manada no se rompió hasta la llegada a la Plaza. Eso sí, un toro que se quedó rezagado durante unos metros generó momentos de tensión al zigzaguear por la calle.
Pero enseguida la situación volvía a la normalidad con el toro reincorporándose a la manada y acompañándola por el trazado. Unas calles, por cierto, mucho menos resbaladizas que el día anterior, lo que redujo también el número de caídas. De tal forma el parte médico hablaba de nueve atendidos de los cuales dos tuvieron que ser trasladados al hospital de campaña.
El encierro tuvo lugar el domingo a las 11:00 horas, comenzando con un chupinazo de salida dado por el periodista deportivo Roberto Gómez. El encierro contó con la participación de seis toros de la ganadería jienense El Cotillo. La duración del recorrido fue de 1 minuto y 50 segundos, y se destacó por ser una carrera limpia y atractiva, con una notable afluencia de jóvenes corredores. Las condiciones climáticas fueron favorables, con cielos despejados que incentivaron la participación.
A pesar de la buena organización y el ambiente festivo, se registraron 9 heridos leves durante el encierro. Dos de estos heridos fueron atendidos por los servicios médicos. Uno de ellos sufrió una dilatación en el hombro tras ser alcanzado por la manada al intentar esquivarla. El otro corredor resultó herido al intentar atrapar a un toro, aunque no se especificó si la lesión fue causada por un golpe o un pisotón. Afortunadamente, los corredores que cayeron durante el encierro supieron protegerse adecuadamente, evitando heridas graves por asta de toro. |