Sustituye en el cargo al rector de la UAH
Amaya Mendikoetxea ha sido nombrada nueva presidenta de la Conferencia de Rectores de Universidades Madrileñas (CRUMA) a partir del 1 de enero. Su principal objetivo es negociar un sistema de financiación sostenible para las universidades públicas de Madrid, en un contexto de tensiones con el Gobierno regional.
Mendikoetxea, rectora de la Universidad Autónoma de Madrid, toma el relevo de José Vicente Saz, con el apoyo unánime de los rectores de las universidades públicas madrileñas. Su nombramiento se produce en un momento crítico para el sistema universitario, que ha estado lidiando con problemas de infrafinanciación desde la crisis de 2008. Esta situación ha afectado la calidad de la docencia, la investigación y la capacidad de las universidades para atraer y retener talento.
La prioridad de Mendikoetxea es establecer un nuevo modelo de financiación que garantice la sostenibilidad de las universidades. En el pasado verano, ya había expresado su preocupación a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, sobre la falta de un modelo de financiación estable y suficiente.
La CRUMA ha alertado sobre una infrafinanciación estructural que amenaza el futuro de las universidades. Mendikoetxea ha reconocido que la situación no es uniforme entre las instituciones, pero ha enfatizado la gravedad del problema, indicando que es crucial continuar trabajando para asegurar el futuro de la educación superior en la región.
El principal punto de conflicto entre la CRUMA y el Gobierno regional radica en la nueva Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC). Esta ley propone un nuevo esquema de financiación dividido en tres bloques:
Financiación Base: Para cubrir personal e inversiones esenciales.
Partida Adicional: Para necesidades específicas, especialmente en infraestructuras.
Tramo Condicionado: Dependiente del cumplimiento de objetivos.
Además, se introduce el concepto de "corresponsabilidad", que busca que las universidades incrementen sus ingresos propios, lo que ha generado inquietud por el riesgo de desigualdades entre instituciones.
Los rectores de las universidades públicas madrileñas han expresado su insatisfacción con el borrador de la ley, solicitando cambios y un mayor diálogo. Las recientes huelgas universitarias han puesto de relieve la preocupación por la infrafinanciación y el temor de que el nuevo modelo no aborde las necesidades reales de las universidades.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha manifestado su intención de llegar a un acuerdo sobre la LESUC, con el objetivo de que se apruebe en 2026. El consejero de Presidencia ha destacado que el presupuesto destinado a las universidades ha aumentado más de un 23% desde 2019 y mencionado la implementación de un sistema de financiación plurianual. |