En el siglo XXI viviremos acontecimientos como el declive de la producción mundial de combustibles fósiles o un cambio climático de efectos dramáticos. Estos hechos nos sitúan ante un desafío sin precedentes: adaptar nuestros sistemas económicos, socioculturales y políticos al reto de la sostenibilidad, sin aplazamiento y con soluciones no sólo tecnológicas sino de profundas reformas económicas, sociales y culturales en nuestros modos de organizar nuestra sociedad.
Un nuevo informe de la ONU, del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático, presentado el pasado 8 de octubre, urge tomar medidas contra el cambio climático. Entre las medidas propuestas en dicho informe destaca la importancia de una agricultura más sostenible y menos extensiva. El Borrador del Plan de Agroecología Local y la Red de Huertos Agroecológicos Complutenses es un importante paso en nuestra ciudad para acercarnos a la sostenibilidad que el futuro y la sociedad exige.
Se puede entender por agroecología la ciencia de la diversificación productiva (en el espacio y en el tiempo, de especies y genéticamente), en la que se hacen menos intensivos y se relocalizan los insumos, se diversifican los productos alimentarios de autoconsumo y de proximidad.
La Red de Huertos Agroecológicos Complutenses enlaza dos ejes de intervención: el modelo productivo y el modelo de ciudad. La RHAC está concebida como una institución experimental para generar un refuerzo positivo bidireccional entre políticas públicas que promueven la sostenibilidad urbana y las pequeñas competencias que tienen los Ayuntamientos en materia de desarrollo económico local.
La RHAC tiene como objetivos:
- Regando vínculos: Fomentar la agroecología como herramienta de transición eco-social integral para dar respuestas al desafío de la sostenibilidad, generando nuevas relaciones sociales en tres planos de actividad: Comunidades de aprendizaje (concienciación ciudadana, educación ambiental infantil y de adultos, capacitación profesional…); Comunidades de encuentro (cohesión intergeneracional, procesos de inclusión social, dispositivos terapéuticos, asociacionismo vecinal…) y Comunidades de memoria (recuperación de saberes tradicionales, variedades locales y conocimiento agrícola campesino, generación de identidades colectivas y arraigo en el territorio…).
- Sembrando economías: Explorar un cambio en el tejido productivo local y regional enfocado hacia la agroecología urbana y periurbana como yacimiento de empleo verde en la totalidad del circuito (producción, distribución y comercialización, consumo y cierre de ciclos –agrocompostaje-).
- Cosechando ciudad: Contribuir a un cambio simbólico en el modelo de ciudad y en la idea de vida buena vigente, mediante una reconexión de las realidades urbanas y rurales en el marco del proceso de Ciudades en Transición.
La RHAC estará compuesta por los 5.000 m2 de huertos comunitarios de la Isla del Colegio (donde existen 2 huertos municipales y 46 asociativos), huertos escolares existentes en los centros educativos, huertos individuales en cesión mediante alquiler en Naturalcalá, huertos individuales en cesión mediante alquiler en el Campus Universitario y un nuevo espacio de emprendimiento, la finca – escuela de más de 40.000 m2 ubicada en La Garena.
Dos son las instancias supramunicipales hacia las que apunta la RHAC por su naturaleza y sus objetivos: la Red Terrae y el Pacto de Milán. La Red Terrae es una Asociación Intermunicipal de ciudades españolas que fomenta la creación de Territorios Reserva Agroecológicos. Por su parte, el Pacto de Política Urbana Alimentaria de Milán es un acuerdo y un marco de trabajo a nivel europeo que busca desarrollar sistemas alimentarios locales sostenibles, inclusivos, resilientes, seguros y diversificados.