Es el origen de la leyenda de la Cruz de Ambite
En la Diócesis de Alcalá de Henares existen algunas reliquias vinculadas a la Pasión del Señor. Una de ellas se encuentra en Ambite, un municipio situado a las orillas del río Tajuña, en el este de la Comunidad de Madrid. Hasta allí llegó un 'Lignum Crucis' —un fragmento de la Vera Cruz— gracias a una historia que se remonta a siglos atrás.
Según explica el sacerdote Rafael Gálvez, administrador parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Ambite, la tradición cuenta que «un monje, dicen que era caballero, seguramente sería de los templarios, que tuvo un percance justamente en el precipicio del monte. Se frena el caballo y dice: 'Válgame la cruz de Ambite'. Entonces promete viajar a Tierra Santa, traer una reliquia de la Santa Cruz y dejarla en el pueblo».
En el monte donde ocurrió el hecho se puso una cruz de madera que con el paso de los años se fue deteriorando. Años después se consiguió poner una de piedra que sigue estando a día de hoy, y a la que los vecinos suben muchas veces en peregrinación. Ambite siempre ha tenido mucha devoción a la Santísima Cruz, y algunos vecinos hacen descalzos este camino hasta lo alto del monte, como muestra de penitencia y fervor.
El 'Lignum Crucis' se venera en la parroquia, indica Gálvez, «en las fiestas patronales cada 3 de mayo, luego también el fin de semana, el domingo más cercano al 14 de septiembre, que se celebra la Misa y la procesión, y luego una vez al mes, que va variando dependiendo de si hay catequesis o hay otros eventos en la parroquia, también se expone después de la Misa hasta el mediodía».
Tener una reliquia de la Cruz de Cristo en el municipio y en la parroquia supone una gran devoción para fieles y vecinos. «Es un motivo de alegría y de gozo que un trozo de la cruz del Señor esté en el pueblo. Y además se le dedica desde hace siglos la veneración al 'Lignum Crucis' en su relicario. Para la gente del pueblo es 'su cruz'. Es la cruz que mueve tanto las fiestas litúrgicas como las fiestas civiles», afirma el párroco.
Existe además la Hermandad de la Santísima Cruz, que recoge el legado de la hermandad inicial, que era la hermandad de la Veracruz —'Verdadera Cruz'—. Con el paso del tiempo, pasó a ser la Hermandad de la Santísima Cruz, que se encarga del culto y del cuidado de todo lo que conlleva la veneración a la santísima Cruz.
Rafael Gálvez llegó a Ambite en el año 2022, donde es administrador parroquial, una tarea pastoral que comparte con la de párroco en la Asunción de Nuestra Señora en Carabaña. Desde que inició su servicio pastoral en Ambite ha podido compartir con los feligreses el fervor por esta reliquia. «Para mí personalmente es un gozo y sobre todo cuando la doy a besar. Cuando la beso pues decir 'Bueno, es que ahí ha estado el Señor'. Entonces es un motivo de alegría, de gozo también, de responsabilidad porque el Señor nos invita a participar de su cruz. También me da mucho ánimo en los problemas, las dificultades, en los momentos que te tienes que agarrar a la cruz de Cristo», explica.
El próximo mes de mayo de 2026 habrá una exposición en la parroquia en la que se mostrará lo que conlleva tener el 'Lignum Crucis' en el pueblo, con fotografías antiguas, documentos y las bulas del Papa que corroboran que es un 'Lignum Crucis' verídico, certificando desde el siglo XVI su autenticidad.
Con esta reliquia, Ambite se suma a los municipios de la Diócesis de Alcalá que conservan tesoros vinculados a la Pasión, ofreciendo a los fieles y visitantes la oportunidad de venerar un fragmento de la Vera Cruz que, según la tradición, llegó al pueblo gracias a la promesa de un caballero templario. Una historia que mezcla leyenda, fe y devoción popular, y que cada año atrae a peregrinos que suben descalzos al monte para honrar a la Santísima Cruz. |