Ya se han celebrado en Coslada y Torrejón
El polígono industrial de San Fernando de Henares se ha convertido en escenario habitual de carreras ilegales y concentraciones de vehículos durante los fines de semana. Las conocidas como kedadas reúnen a jóvenes que se citan a través de las redes sociales para realizar carreras, acelerones y derrapes a gran velocidad, y la última concentración tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando algunas zonas del polígono volvieron a convertirse en una improvisada pista de competición en la que una de las rotondas se utiliza para derrapes y maniobras mientras decenas de personas se concentran alrededor para presenciar el espectáculo.
Las reuniones se producen principalmente los viernes y sábados y se han convertido en una constante pese al plan especial puesto en marcha para tratar de evitar este tipo de actividades. En las concentraciones participan vehículos muy diferentes, y no se trata únicamente de coches de alta gama: también acuden turismos de menor potencia e incluso vehículos históricos cuyos conductores participan en las distintas maniobras y carreras. El fenómeno tiene además una importante dimensión en las redes sociales, ya que los asistentes graban las carreras y los derrapes y difunden las imágenes, lo que contribuye a publicitar nuevas convocatorias y a atraer a más participantes y espectadores, y el problema no termina cuando los vehículos abandonan el polígono, porque tras las concentraciones el entorno queda frecuentemente lleno de residuos y desperdicios.
Las kedadas no son exclusivas de San Fernando de Henares y se han detectado en otros polígonos y puntos de la Comunidad de Madrid, pero la reiteración de estas concentraciones convierte el polígono sanfernandino en uno de los escenarios donde el fenómeno se mantiene de forma periódica. El principal riesgo está en la propia naturaleza de estas actividades, con vehículos realizando maniobras a gran velocidad en espacios donde también hay otros conductores, espectadores y peatones, ya que una pérdida de control durante un derrape puede provocar un accidente con consecuencias graves, y la difusión de vídeos en redes sociales añade otro elemento al problema al convertir las carreras en un espectáculo que puede incentivar nuevas convocatorias y aumentar progresivamente el número de participantes y espectadores. La situación vuelve a poner el foco sobre la necesidad de controlar estas concentraciones y garantizar que las calles del polígono puedan utilizarse con normalidad y seguridad, especialmente durante las noches de los viernes y sábados. |