Con los votos de PP, VOX y Junts, y la abstención del PNV
La mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a resquebrajarse en una cuestión clave para la estabilidad de millones de familias. El Congreso de los Diputados ha derogado este martes el Real Decreto-ley 8/2026, que permitía prorrogar automáticamente los contratos de alquiler durante dos años y limitar al 2% las subidas anuales de la renta.
La iniciativa, impulsada por Sumar (socio minoritario del Ejecutivo) y defendida por el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha sido rechazada por la suma de los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN (166 votos). El PNV se ha abstenido (5 abstenciones), mientras que el resto de grupos (PSOE, Sumar, ERC, Bildu, BNG y Coalición Canaria) han votado a favor (177 votos).
El decreto, que estaba en vigor desde su aprobación en Consejo de Ministros el 20 de marzo, ha quedado sin efectos. Afectaba a más de un millón de contratos y a unos 2,7 millones de inquilinos concentrados principalmente en Madrid, Cataluña y Andalucía. Con su derogación, los arrendatarios que tenían previsto renovar sus contratos en 2026 y 2027 pierden la garantía de la prórroga forzosa y la protección frente a subidas desorbitadas.
El debate en el hemiciclo fue tenso. Bustinduy acusó a la oposición de actuar por "cerrazón ideológica" y advirtió: "No hay un argumento, lo van a hacer por tacticismo". Y lanzó un mensaje a los votantes del PP: "Ojalá los inquilinos que votan al Partido Popular tomen nota y se lo hagan pagar muy caro".
Desde las filas de la mayoría que tumbó la norma, las críticas fueron duras. El diputado del PP, Daniel Pérez, reprochó la ausencia de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en el debate. "Lo que hoy traen aquí no es política de vivienda, es improvisación, propaganda y supervivencia política". Junts calificó el decreto de "jurídicamente muy defectuoso", mientras que Vox insistió en que el problema es la falta de oferta y que la medida "aplaza y agrava" la crisis.
La jornada dejó también heridas colaterales en el pacto de investidura. El PNV justificó su abstención alegando que las medidas no se negociaron previamente y que son incompatibles con la Ley de Vivienda. Fuentes nacionalistas señalaron a este medio que "la falta de diálogo previo con el Ministerio de Vivienda es la causa de la ruptura".
El malestar se extendió a la política vasca. El líder del PNV, Aitor Esteban, anuló una reunión prevista para este miércoles en La Moncloa tras considerar una "falta de respeto" que el PSE-EE (socios del PNV en el Gobierno Vasco) publicara una foto suya creada con Inteligencia Artificial tirándose a una piscina, en alusión a su optimismo por el nuevo estatus. El PNV calificó el gesto de "indecente".
Esta decisión tensa aún más la relación con el PSOE en un momento crítico para la gobernabilidad de Sánchez, ahora más dependiente de sus socios tras el varapalo en la tramitación de la senda de déficit. Con esta nueva derrota, se elevan a 33 las votaciones perdidas por el PSOE en la legislatura. El ministro Bustinduy aseguró que volverá a llevar la iniciativa al Congreso "las veces que hagan falta". Sin embargo, con el actual tablero de alianzas en contra y la relación con los socios en su punto más bajo, la viabilidad de una nueva proposición es incierta. |