María Sánchez, María Dóniga e Isabel Sánchez han mostrado sus creaciones en la Pasarela Cibeles
La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha sido el escaparate donde tres jóvenes diseñadoras de Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz han demostrado que el talento emergente de la Comunidad de Madrid tiene nombre y apellidos. La alcalaína María Sánchez Chicharro, estudiante del Grado de Diseño de Moda en la Universidad Nebrija, se alzó con el concurso 'La Pieza 0,0', impulsado por Seagram's 0,0% y el diseñador JCPAJARES, que premia el talento emergente con un espacio en la gran pasarela madrileña. Su propuesta reinterpreta el chubasquero deportivo en tafetán impermeable, con azul marino y blanco como colores protagonistas, vivo redondeado y capucha desmontable que elevan la funcionalidad a pasarela. La pieza desfilará en el desfile del 10º aniversario de JCPAJARES dentro del calendario oficial de la MBFWMadrid, tras un proceso de mentoría con Juan Carlos Pajares. Como colofón, María realizará en julio un curso en el Instituto Marangoni de Milán, referente mundial de la moda.
La también alcalaína Isabel Sánchez, estudiante de la Universidad de Diseño e Industrias Creativas (UDIT), presentó su colección de graduación en la misma pasarela, fruto de un proceso creativo íntegro desarrollado a lo largo de su último curso universitario. Sus diseños reflejan su identidad creativa, así como el alto nivel técnico y conceptual adquirido durante sus estudios en UDIT. Para Isabel, desfilar en la MBFWMadrid supone un hito especialmente significativo dentro de su trayectoria formativa y profesional, y representa un primer paso decisivo en su futuro como diseñadora.
Por su parte, la torrejonera María Dóniga Martínez, también estudiante de 4º curso del Grado en Diseño de Moda de UDIT, debutó en la 83ª edición de la pasarela con tres diseños dentro de la colección coral 'El Renacer', creada junto a otros 33 compañeros. La colección parte del concepto de la transformación, invitando a celebrar la fuerza que surge tras la ruptura y la belleza de reconstruirse. Texturas que evocan cicatrices, capas que se desprenden, materiales que sugieren luz, crecimiento y apertura, y colores que recorren el viaje de la sombra a la claridad componen una narrativa visual que celebra la resiliencia y el florecimiento.
UDIT, la única universidad que cuenta con su propio espacio en el calendario oficial de la pasarela, ofreció a sus estudiantes una plataforma real para dar visibilidad a su talento y conectar con el sector profesional de la moda, en un desfile que contó con representantes institucionales, embajadas y empresas del sector. Con estas participaciones, Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz consolidan su presencia en el ámbito de la moda emergente, situando a sus jóvenes diseñadoras en el foco de una industria que ya mira hacia el talento local. |