Televisión Española recuperó el formato clásico tras las polémicas del año pasado
Es la noche televisiva más importante del año, y eso que en este 2026 ha tenido competencia. Así, y a la espera de ver los datos de audiencias de estas Campanadas, al menos dos millones de espectadores no las siguieron de la forma tradicional, pues al igual que hizo Ibai hace unos años, los Gemelos sacaban rédito al reality que ha revolucionado Internet en el último mes para cerrar 2025 ante una audiencia estratosférica en Youtube.
Y es que las verdaderas protagonistas de este inicio de año fueron las Campanadas de los Gemelos. Los concursantes, en pijama, se reunieron en un balcón de la Puerta del Sol para dar unas uvas, como mínimo, diferentes: peleas, buenos propósitos, fiesta y la proclamación de Marrash como ganadora del programa fueron los ingredientes que convirtieron la retransmisión en un auténtico David luchando contra los Goliath de las teles tradicionales.
Y es que si la irreverencia la pusieron los Gemelos, el resto optó por el formato clásico, incluyendo Televisión Española, que desterraba el modelo implantado el año pasado por Broncano y LaLa Chus después de ser noticia durante prácticamente los tres primeros meses de 2025. Eso sí, las campanadas de Televisión Española tuvieron reivindicación, pero 24 horas antes, y es que la tele pública hacía la competencia a Neox retransmitiendo las preuvas en la noche del 30, y lo hacía con Aitor Albizua, Miguel Maldonado e Inés Hernand como maestros de ceremonias. Estas primeras precampanadas de la pública tuvieron todo lo que pudiera esperar la audiencia más ideologizada de TVE, con mensajes reivindicativos, y un tono más desenfadado.
Pero veinticuatro horas después quien ocupaba el balcón del Tío Pepe eran Chenoa y los Estopa, que hicieron una retransmisión sobria y tradicional, como era habitual en la tele pública, una TVE que además cumple 70 años y dedicaba la noche a la música. De tal forma los teloneros de las Campanadas no fueron otros que una serie de cantantes de primer nivel entre los que destacó el retorno de La Oreja de Van Gogh con Amaia como vocalista.
Ya en las Campanadas los Estopa, acompañados por una espectacular Chenoa vestida de blanco, dejaron un momento histórico, al desvelar cuales son las notas que suenan durante el primer minuto del año. Así José desveló que el carrillón era un Do, los cuartos una “doble nota” (un Mi Sostenido y un Si Bemol), y cada campanada un Re Sostenido, una información que, explicaban, no se había dado nunca.
Y es que aunque no lo parezca todavía se puede innovar en un formato tan rígido como el de las Campanadas de fin de año, y si no que se lo digan a Cristina Pedroche, que cerraba un ciclo de doce vestidos con uno fabricado a partir de los once anteriores, y que dedicó a los pacientes con cáncer. El nuevo vestido de la Pedroche, tradición ya de la noche de fin de año, mostraba una capa confeccionada con trozos de los anteriores trajes, que escondía un vestido también con formato de "dejá vu", al fusionar la mascarilla de 2020 con las estrellas del año pasado.
La retransmisión de Antena 3 dejó otros momentos, como la fugaz aparición de Santiago Segura para promocionar un Torrente Presidente que llegará a los cines en marzo; o un plano inédito que permitió descubrir la ubicación de los cuatro sets de emisión televisiva en la Puerta del Sol, devolviendo así la jugada a Televisión Española con un plano en el que se veía su balcón, además del de Telemadrid y el de los Gemelos.
Las campanadas de Antena 3, plagadas de publicidad, también sorprendieron a todos con una promoción que iba más allá del letrero ubicado sobre el reloj, pues por aquello del último capítulo de Stranger Things, la retransmisión convirtió la Puerta del Sol en el Upside Down girando la pantalla mientras un Demogorgon aparecía por una esquina.
Y si el vestido de Pedroche es una tradición, no lo es menos las precampanadas de Neox, las únicas no retransmitidas desde un balcón, sino desde el interior de uno de los pisos con vistas a la Puerta del Sol. Dani Mateo, Pilar Vidal y Lola Lolita se acercaron en la noche del 30 de diciembre para retransmitir unas precampanadas que cada año buscan innovar, y en esta ocasión lo hicieron a lo grande, cambiando las uvas "que son para Nochevieja" por churros, y el brindis con cava por una taza de chocolate, muy apropiado para hacer frente a las bajas temperaturas que sufrieron.
Aunque para bajas temperaturas las de las Campanadas de Telecinco, que un año más optaban por abandonar el corazón de Madrid para buscar una ubicación inédita y ofrecer un espectáculo nunca antes visto en televisión. Y es que se acercaron a Formigal para disfrutar del "desfile de las antorchas" una bajada de 170 esquiadores con antorchas que se produce cada 31 de diciembre, y que convierte la estación de esquí en un auténtico elemento de atracción turística. Las campanadas de Telecinco también dejaron un sorprendente mono con transparencias sobre la piel de Sandra Barneda; unos curiosos teleñecos que acompañaron a los presentadores, Barneda y Xuso Jones; y la principal anécdota de la noche, pues, por aquello de que estaban a siete grados bajo cero, las uvas se congelaron haciendo difícil a los presentadores comérselas durante unas Campanadas que intentaron retener público fusionando la imagen del reloj de Sallent de Gállego con el sonido de las de la Puerta del Sol.
Volviendo al centro de Madrid se encontraba Telemadrid, que optó para sus campanadas por Poty, Mónica Martinez e Irene, una de las protagonistas del programa El Camping para completar una noche en que Madrid Directo ofreció un especial colándose en cenas y fiestas de la Nochevieja de la región. La retransmisión de Telemadrid, muy sobria, dejó para la historia el "reveal" de Poty que, bajo una capa castellana al más puro estilo Ramón García, llevaba unos tirantes con luces LED. |